Afortunadamente, resulta más entretenida que observar a Depp tocarse la nariz. Sin embargo, se trata de una película que se siente mastodóntica y algo pesada.
Si los directores hubieran hallado una forma innovadora de abordar este antiguo formato, podría considerarse perdonable. Sin embargo, nada resulta convincente ni tiene coherencia en este viaje amateur y repetitivo a la nostalgia.
Una floja renovación para la gran pantalla de la serie de los 90 que no tiene el suficiente ingenio ni la fortaleza para mantenerse a flote. Sentí como si me ahogara en un mar de aburrimiento.
Las contradicciones del proyecto saltan a la vista, pero incluso estando en territorio de nadie, es una propuesta digna que hace que la política radical sea digerible.
La mejor película de autor de todos los tiempos. Tarkovsky creó un lenguaje cinematográfico que se desvincula de la literatura, y es lamentable que pocos hayan seguido su ejemplo.
A pesar de sus defectos, 'Bright' representa un arriesgado paso hacia un mundo nuevo, estimulante y diferente. El cine necesita más propuestas como esta.
Es una película minuciosa y arriesgada que, aunque su entretenimiento no se pueda medir con definiciones estándar, consigue una autenticidad considerable.
Los Duplass tienen una notable sensibilidad para el desarrollo de personajes. Sus diálogos reflejan con una dulzura entrañable las extravagancias y frustraciones que acompañan a la madurez.
Ha sido la segunda película más taquillera del año en Japón, pero a menos que seas un adolescente, un adicto al anime o realmente te interese mucho el voleibol, es poco probable que te aporte algo.
Una sátira del negocio del espectáculo que resulta simpática, aunque poco ambiciosa, en algún punto entre 'The Office' y 'The Spinal Tap', aunque no tan rompedora.
Dafoe es una presencia innegable, y la película en general es única y llena de atmósfera, logrando mantener un aura de misterio a lo largo de toda su duración.
Renoir mostraba una generosidad que lo alejaba de los absolutos, lo que contribuye a que la película tenga relevancia hoy. Los personajes no son ni completamente buenos ni malos, solo enfrentan decisiones que pueden ser tanto correctas como incorrectas, lo que da sentido al título.
Todo lo que el director aporta es una dosis de corrección política tipo '¿por qué no nos llevamos todos bien?' Es agotadora incluso disfrutando del trabajo de Blanchett y Jones.