Su ritmo hipnótico y su profunda reflexión pueden decepcionar a aquellos que prefieren algo más accesible. Sin embargo, Lois Patiño demuestra un dominio en el arte del cine que vale la pena apreciar.
Este drama carcelario se adentra en el realismo mágico. La historia, originaria de Costa de Marfil, combina de manera creativa los elementos contemporáneos del thriller con tradiciones narrativas más antiguas.