'Battlestar Galactica' no sólo hace honor a la reputación del patrón de la ciencia ficción, sino que también se la tiene que considerar directamente como una de las series más atractivas de la televisión, sin tener en cuenta su género.
'Firefly' intenta mezclar dos géneros muy diferentes de manera poco natural. Calificar 'Firefly' como una gran decepción resulta ser una subestimación.
'Perdidos' se presenta como una obra singular que podría frustrar a sus seguidores más entregados. Sin embargo, lo que resulta verdaderamente notable es la profundidad y la riqueza que ofrece, lo cual genera una experiencia tanto impactante como satisfactoria.
Te reirás a carcajadas. Es una serie maravillosamente excesiva, absurda e hilarante. El gran logro es que, capítulo tras capítulo, la premisa se mantenga fresca.
El elenco de 'Fargo' es magnífico, pero el mejor es Thornton, que resulta absolutamente magnético interpretando a ese asesino tranquilo con una inclinación hacia la observación irónica.
Hay más que suficiente intriga y entretenimiento, además de la sobresaliente transformación de Farmiga, para mantener a los espectadores con ganas de ver más de este no-homenaje a 'Psicosis', con un estilo innovador.
Quizá sea más británica que 'Bodyguard', que tuvo buenos números de audiencia, pero también es más creíble, más realista y, algo muy importante, está basada en un crimen real.
Las voces en off debilitan la narrativa, aunque la historia es intrigante. Después de tres episodios, resulta interesante observar hacia dónde se dirige 'The Mechanism'.
William Hurt convierte con su potente intepretación como secretario del Tesoro, Henry Paulson, en una película fascinante de la HBO sobre el estallido de la crisis económica de 2008 que todos deberían ver.
Parece que una serie mediocre de la Fox, caracterizada por su monótono exceso de obscenidades y algunos desnudos, ya es considerada digna de ocupar un lugar en la televisión de pago.