Farrelly se inclina por el humor simple y busca agradar al público. Sin embargo, esto no evita que 'Champions' se sienta en ocasiones condescendiente y excesivamente sentimental.
A veces, los intentos de hacer un retrato más realista del deporte se ven socavados por giros artificiales destinados a manipular las emociones del público. Sandler hace lo mejor que puede.
A veces estropeada por artificios en su trama, funciona mejor cuando se libera de los clichés y ofrece un retrato honesto de las luchas para conseguir el sueño americano.
Ofrece algunas reflexiones muy interesantes... Pero al centrar la atención en el ruido que generan los grandes atletas, Soderbergh falla a la hora de transmitir el drama y la urgencia del tema que realmente quiere tratar.
No demasiado trepidante ni lo suficientemente hilarante. Este efervescente entretenimiento se entrelaza con una historia de espías monótona que recicla los clichés del género sin aportar nada novedoso.
Seth Gordon no es tan incisivo como director para satirizar o deleitarse con la bufonería expuesta. La película pretende ser más sofisticada que la serie original, pero su estilo cómico resulta alarmantemente retrógrado.
Intentando sacar risas a base de los repugnantes abusos de sexo y fama perpetrados por la celebrity Vincent Chase y sus colegas, 'Entourage' acaba resultando amarga, superficial y misógina.
Resulta irónico que una película sobre la importancia de romper con las ideas preconcebidas y adoptar un pensamiento original acabe ciñéndose demasiado a la fórmula
Puede que sea duro, pero sus florituras estilísticas y su profundo sentimiento de tristeza subrayan la sinceridad de los directores Adil y Bilall al contar una historia que les toca de cerca.
Un drama cargado de emociones con trazos familiares pero con una mirada perspicaz sobre la masculinidad y el ejército. Pope conmueve con su vulnerabilidad y desafío a la vez. La profundidad de Bratton mejora el material.
Ofrece ideas interesantes, aunque estas han sido exploradas en numerosas series y películas del género policiaco. Los actores principales destacan por su carisma, mientras que el elenco secundario, incluida Adele Exarchopoulos, no resulta tan impactante.
Un thriller político sólido y entretenido que toca todas las teclas adecuadas y desencadena las reacciones de rabia adecuadas. Keira Knightley está convincente en el papel de Katharine Gun.
No convence como estudio de corrupción moral y es igual de decepcionante como representación de una mujer infeliz que intenta escapar de su trivial existencia.
Aunque esta película poco atractiva presenta tropiezos, repleta de sensiblería y carente de momentos realmente dinámicos, la esencia de su tono melancólico perdura en la memoria.