Los opulentos y sofisticados placeres visuales de 'Kung Fu Panda 3' son aún más llamativos cuando se yuxtaponen contra una historia simplista que nunca mantiene suficiente ritmo.
Esta rara secuela que amplía el alcance de su predecesora para producir algo más grande, más rico y mucho más gratificante, 'The Raid 2' eleva la franquicia (...) a una épica del crimen en toda regla.
Maika Monroe sigue demostrando su destreza como actriz de thrillers de terror, mientras que Nicolas Cage realiza una de sus interpretaciones más genuinamente turbadoras.
La imprevisible y absurda ejecución de Shyamalan posee un atractivo sentido del juego. Sin embargo, el principal punto débil de la película es Hartnett, quien no logra encontrar una forma convincente de interpretar su papel.
La nueva 'Scream' presenta el mismo dilema que otras secuelas de terror: al intentar captar la esencia de la película original, logra evocar una sensación de déjà vu que resulta menos impactante que el terror auténtico de la primera entrega.
Un estudio de personajes que invita a la reflexión, aunque no funcione en su totalidad. Sealey critica con agudeza nuestra obsesión con los asesinos de masas.
Su mayor problema es que aborda la discapacidad de manera superficial, presentándola como un obstáculo para la redención de la heroína. Hudson interpreta bien su personaje, aunque este cae en los estereotipos.
La nostalgia no es suficiente en esta desangelada ópera espacial, que carece de los personajes inimitables y la aventura fascinante que hicieron tan resonantes los éxitos de taquilla de George Lucas.
Su escenario a lo 'Lord Of The Flies' tiene resultados predecibles, pero Neil Burger imprime mucha tensión a este estudio de las tendencias autodestructivas de la humanidad.
Tiene algunas florituras visuales muy ambiciosas y una atrevida interpretación por parte de Natalie Portman, pero no profundiza lo suficiente en los pormenores del comportamiento humano.
Un puntal de emociones cuando no se pone cursi, y un impresionante espectáculo cuando no se queda estancada en la logística de su trama, 'Interstellar' logra equilibrar sus puntos fuertes y débiles en un todo fascinante.
Como Øvredal presenta a los personajes solo como arquetipos de género, resulta complicado conectar con su terror colectivo frente a un mal que se escapa a su entendimiento.
Flaquea porque se apoya en algunas de las convenciones más tontas del género, pero aun así consigue sacar partido al terror elemental: debajo del agua es difícil ver los peligros que te acechan.
Suficientemente tensa aunque fatalmente kitsch este thriller de mujer versus tiburón nunca se acaba de arriesgar por encima de sus predecible historia de supervivencia.