Un magnífico escaparate para Goth. Un absorbente estudio de la extrañeza que tarda en ofrecer el tipo de impactos que uno podría esperar, pero cuando llegan, son más emotivos de lo que suele ser el caso en este género.
Los acontecimientos históricos que inspiraron 'Tirailleurs' resultan más convincentes que el tratamiento que hace Vadepied de ellos. Es posible que se tambalee, pero ese triste hecho todavía escuece.
Es tan mágica y asombrosa como los mejores trabajos de Burton, pero resulta frustrante debido a un toque impersonal que impide que alcance su máximo potencial.
Una inmersión sobre-indulgente y consistentemente fascinante en la decadencia de la industria del cine antes de la era del sonido. Salvamente irregular, pero nunca, nunca aburrida.
Keira Knightley interpreta a Colette con ingenio y agallas. La película de Westmoreland muestra una transformación personal que resulta animada y profundamente satisfactoria.
Conmovedora y frustrante en igual medida, 'The Light Between Oceans' aspira a ser un melodrama elegante, pero la inteligencia que Cianfrance y su competente elenco aportan termina abrumada por las manipulaciones emocionales de la historia.
Bienintencionado y bien ejecutado, pero este drama no puede superar el enfoque anodino y poco exigente del director, que convierte incluso los momentos más conmovedores en puntos predecibles de la trama.
Hopkins y Goode destacan en sus roles. Sin embargo, Brown se enfoca tanto en el estilo de la narrativa que no se logra captar plenamente la pasión de los dos hombres por sus visiones opuestas del mundo.
Un drama que resulta más intrigante desde un punto de vista intelectual que emocional. Robinson logra equilibrar de manera ambiciosa el desarrollo de la relación entre los tres personajes.
Un retrato satisfactorio y absorbente del ascenso y la caída de John Dillinger. Como era de esperar, la obra de Mann es técnicamente perfecta y visualmente está muy conseguida.
Hayao Miyazaki aborda temas recurrentes como los frágiles lazos familiares y el delicado equilibrio del mundo natural, ofreciendo una narrativa de belleza conmovedora. La película está repleta de imágenes impresionantes que cautivan al espectador.
Esta tercera entrega de Hércules Poirot, dirigida por Branagh, es la más divertida de la saga. Consigue ofrecer un ejercicio atractivo y ligero de humor gótico.