Quizás sea sentimental, pero también es sabia. Será bienvenida por el público familiar que esté cansado de las adrenalizadas travesuras de los típicos productos animados de Hollywood.
Pugh encarna un personaje profundamente vulnerable que sufre intensamente, lo que hace que resulte frustrante ver cómo se ve afectada por la elección de Braff de narrar esta historia de redención a través de giros argumentales complicados y un exceso de sentimentalismo.
Aunque llena de ambición y algún momento ocasionalmente fascinante, este misterio de los años 30 alardea de un espíritu despreocupado que supera con creces su intrincada historia y a unos protagonistas dramáticamente endebles.
Con sus 84 minutos, sin incluir los créditos finales, es innegablemente ligera. Pero también su modestia es un alivio. Casarosa le da a su película y a su humor fácil un espacio para respirar.
Theodore Melfi se excede con los aspectos pastelosos y como resultado la película no tiene la sutileza emocional que un material tan delicado necesita.
Una comedia amable que tiene algunos momentos conmovedores entre Billy Crystal y Tiffany Haddish, pero que acaba siendo demasiado empalagosa y manipuladora.
Taraji P. Henson y Sam Rockwell mantienen su dignidad, pero esta exploración convencional de la intolerancia, la clase y la familia sucumbe ante los clichés muy a menudo.
Su honestidad y descaro a veces resulta interesante, pero Dolan subestima el interés que suscita su argumento. Por desgracia, ninguno de los dos protagonistas se define más allá de su angustia.
La mejor interpretación de la carrera de Ben Stiller impulsa a este conmovedor estudio de personaje. La actuación de Stiller es magnífica, tan cómica como emotiva.
'Rough Night' comienza con una premisa interesante, pero rápidamente se transforma en una cadena de malas decisiones y momentos de arrepentimiento, dejando una sensación general de desilusión. Las cinco actrices han demostrado en el pasado tener un sentido del humor mucho más agudo en otros papeles.
'Pete’s Dragon' muestra un indiscutible aire anticuado, incluso una apariencia ligeramente pasada de moda, pero incluso cuando esa aura resulta un poco forzada, el tratamiento cariñoso de Lowery da a la película un encanto agradable a pequeña escala.
"Creed" sólo resulta convincente a ratos, el resultado es una película que nunca rompe con la impresión de que se trata de una nueva incorporación a la saga de Rocky, pero no particularmente necesaria.