Gilliam combina de manera excepcional el terror y la comedia, logrando una obra brillante; sin embargo, las inconsistencias en la trama le restan credibilidad y la convierten en un mero entretenimiento.
En parte thriller y en parte fantasía cómica, 'Trouble in Mind' también se adentra en el terreno del romance, culminando en un final ambiguo que invita a reflexionar sobre la esencia de los sueños.
El control que Peckinpah tiene sobre la intensificación de la acción es sobresaliente. Aunque esta película se siente bastante distante emocionalmente, se clasifica como un destacado thriller.
Thompson carece de la destreza necesaria para aportar elegancia a la película, sin embargo, la fuerza de la trama y la atmósfera inquietante que emana de Mitchum aseguran que el público mantenga su atención.
'The Mother and the Whore' es una observación aguda de la Nouvelle Vague, acompañada en su totalidad por la impactante inteligencia visual de Eustache.
La fascinante primera hora está repleta de matices intrigantes y una sensación de inquietud. Sin embargo, el desenlace resulta decepcionante y te arrepentirás de haberte dejado envolver por la historia.
Rápidamente adquiere importancia, profundidad y sofisticación que la vuelven comparable a las obras de Shakespeare. Sin duda, se trata de una obra excepcional.
Shyamalan explora conceptos políticos, pero los ahoga en una narrativa ilógica. Sin embargo, la actuación de la talentosa Bryce Dallas Howard brilla notablemente.
Visualmente, es una obra maestra; la caracterización de los personajes brilla, especialmente la de los villanos, que son muy bien trazados. Las escenas de acción, aunque sutiles, proporcionan una gran dosis de satisfacción.