Si logras imaginar a Sinatra como un guerrillero español del 1810, puedes aceptar cualquier cosa. Sin embargo, el resultado sigue siendo un esfuerzo a través de un guión extremadamente obvio.
La película destaca por su cuidadosa elaboración y la impresionante labor de cinematografía de Franz Planer, junto a una actuación excepcional de Heston.
Lang hizo películas mejores después, menos conocidas. Aun así, es impresionante de todas formas, especialmente en el desarrollo de la secuencia del linchamiento.
La dirección de Hathaway muestra cierta falta de impulso, resultando en una película que, aunque es entretenida, parece demasiado consciente de sí misma y se siente algo convencional.
Un tema familiar, pero con un sabor deliciosamente fresco gracias a la atmosférica y discreta dirección de Mulligan, a las excelentes interpretaciones de Wood y McQueen, y al vívido rodaje en la Little Italy de Nueva York.
Bergman retrata la guerra como una poderosa y devastadora fuerza, utilizando este escenario para explorar el dolor humano de manera profunda y conmovedora. Es, sin duda, una obra maestra.
Una maravillosa actuación de Stanwyck. El manejo de Hawks del efervescente guion de Brackett y Wilder y sus subversiones de 'Blancanieves y los siete enanitos' es puro gozo.
La película cuenta con un brillante guion de Brackett y Wilder, junto con decorados y una cinematografía sobresalientes. Además, el elenco es simplemente excepcional. En definitiva, se posiciona como la obra maestra de Leisen.