Un frenético recorrido por los extremos del sexo, las normas sociales y la libertad personal. Emma Stone ofrece una interpretación formidable, mostrándose completamente libre en la pantalla, mientras el espectador se siente atrapado en su prisión de convenciones.
Bourne ha vuelto, y en gran forma. Pero lo que algunos adorarán es también parte del problema: Jason Bourne ofrece sus marcas habituales. Nada menos y nada más.
La película destaca por su audaz enfoque creativo, aunque ha dejado de lado gran parte de su contexto original. A pesar de tener algunas secuencias interesantes, parece que son elementos desconectados en lugar de formar un todo coherente. Sin embargo, el final ofrece momentos memorables que realmente impactan.
'La verdad' no logra captar la atención del espectador. La actuación de Deneuve es un punto alto, pero en general no satisface las elevadas expectativas. Al final, deja una sensación similar a la de una reunión familiar: se disfruta, pero también se agradece su conclusión.
No hay director que pueda igualar al creador de 'Ciudadano Kane'. El filme explora el caótico mundo del cineasta principal, sumergiéndonos en un océano de egos, vacío, talento, frenética inseguridad y provocación.
El filme sufre del error común en este género: la sobrecarga. Hay un exceso de ritmo, música y explicaciones. Aunque cumple con lo básico, carece de momentos memorables. Son pocas las escenas que dejan una impresión duradera.
La obra plantea interrogantes tanto en su narración como en su ética: es cuestionable buscar una ejecución perfecta y una estética atractiva en escenas de muerte y sadismo, especialmente en un mensaje que se opone a la guerra.
El guion presenta fallos, ya que en ocasiones resulta evidente y en otras carece de verosimilitud. La emoción se transmite más por reiteración o por ciertos trucos que por una elaboración cuidadosa en su aspecto artístico y narrativo.