Culkin transita entre la frustración y el disfrute en una actuación que resulta liberadora, aunque también está impregnada por una melancolía más profunda e indefinible.
La secuela de Ridley Scott se presenta como una epopeya sin rumbo definido, que resulta entretenida hasta que pierde su encanto, a pesar de contar con las actuaciones de Paul Mescal y Denzel Washington.
Adula a su público dividiendo el mundo adulto entre idiotas e idiotas agradables, lo que podría ser interesantemente subversivo si la película tuviera algo en la cabeza.
Es una mezcla inteligente de locuras al estilo 'Jackass', combinada con la profunda sátira de Mark Twain, pero todo presentado con un toque de desnudez masculina.
Un misterio, un melodrama, una película carcelaria y una historia de amor, 'Incendies' es, sobre todo, un grito de rabia a una sociedad destruida por la religión y el hombre.
Lo interesante de 'Vacation' es que consigue mantener el acre cinismo de la original durante sus primeros 40 minutos, antes de convirtirse en algo predecible y soso.
La anti 'Kill Bill'. Es la película de un anciano en todos los buenos sentidos: amable, humanista, rica en reflexión, serenamente consciente de que no todo puede ser resuelto con la espada.