Después de verla, es evidente que su historia no se puede adaptar a la estructura estándar de un largometraje. La vida de Houston merece más tiempo y desarrollo para desgranar sus experiencias.
En definitiva, es una película agotadora y sobrecargada que habría funcionado mejor si hubiera puesto más énfasis en el desarrollo de personajes y en los personajes en general.
Es una pieza vital del cine que no ha recibido la publicidad que merece. No quiero que pase desapercibida, y espero que otros tengan la mente lo suficientemente abierta como para ser testigos de la genialidad de Virgo.
'Boy Kills World' oscila entre lo emocionante y lo confuso. A pesar de sus problemas narrativos, sigue siendo un espectáculo vívido que se deleita en su caótico enfoque de mezcla de géneros.
Nada de lo que se ve es casual, lo que ayuda a invocar una reacción física mediante la transmisión de un abanico de emociones para inquietar al espectador. Cada tema abordado es esencial para el avance de la historia.
Bratton crea una experiencia cruda y surrealista. Es una historia profundamente personal, y hay que aplaudirle por el nivel de vulnerabilidad presente.
El diseño de producción de Murphy y el vestuario de García son espléndidos. La manera en que la cámara de Williams se mueve alrededor de Joseph mientras este toca el violín es realmente exquisita. Los actores están en plena forma.
La película inicia de manera bastante prometedora; sin embargo, en el tercer acto, los clichés, los trucos y las incoherencias de la trama se acumulan, lo que la convierte en una experiencia difícil de tolerar.
Un excitante visionado para todos aquellos que se atrevan simplemente a sentarse y disfrutar de la exquisita animación y de las grandiosas secuencias de acción.
En general, tiene muchos momentos divertidos, pero el tercer acto debilita a la historia y disminuye su impulso, lo que impide que esta película relativamente buena sea genial.
¿Es 'Fumer fait tousser' su mejor película? No, pero el mensaje aquí parece sincero en el sentido de que a veces las cosas pasan, y encontramos maneras de liberarnos, y a veces esos métodos pueden causar tos.
Aunque su trama y su narrativa no siempre tienen tensión, sirve más como advertencia de lo que puede pasar cuando todo el mundo en tu grupo es tóxico, incluyéndote a ti mismo.
Quizás el mensaje más impactante que transmite es el de la capacidad de acción personal en un mundo que a menudo trata de definir las historias de los demás. Desafía a los espectadores a reflexionar.
Inolvidable y estrafalario debut cinematográfico de Aaron Jackson y Josh Sharp. Está ideada para cabrear a un determinado tipo de público, y lo conseguirá, pero no se puede negar que 'Dicks: The Musical' es divertidísima.