Aunque el argumento no se asemeje al de una película familiar, es probable que ofrezca la representación más clara que el público haya presenciado acerca de los proxenetas y la prostitución.
Su estructura de guion y los diálogos, a veces inusuales, no afectan de manera significativa el impacto de la trama fundamental, la cual es llevada a cabo por un destacado elenco internacional.
Es una simple narración que sigue a una familia cuáquera en la Indiana de 1860, pero abarca una vasta gama de géneros como drama, comedia, suspense y acción.
Una excursión mugrienta y grotesca al psicodrama religioso, notable por las actuaciones uniformemente pobres de un gran reparto de nombres conocidos y una dirección histérica y pesada.
Parece demasiado larga, teniendo en cuenta que nunca hay dudas sobre el desenlace, y también es demasiado letárgica, pero hay compensaciones esporádicas de línea y situación que recompensan la paciencia.
Este western es verdaderamente excepcional y se destaca entre los demás. Ofrece una combinación de acción, emoción, carisma, intriga y humor, todo sin elementos negativos.
Una comedia romántica que, según Axelrod, se presenta como una historia dentro de otra. Se caracteriza por ser artificiosa, absurda y carecer de motivación, lo que la convierte en una experiencia cinematográfica peculiar.