La historia de John Hughes presenta un frenético y caótico viaje por el Viejo Mundo, donde Chevy Chase y Beverly D'Angelo regresan a sus papeles de veraneantes decididos, pero se siente carente de estilo.
La trama resulta inquietante y, en ocasiones, melodramática. Sin embargo, cada elemento está elaborado con tanto cuidado que logra captar un profundo interés.
Los que son más sensibles pueden desear una mayor exploración o una condena más firme. Por otro lado, aquellos con un enfoque más refinado podrían encontrar tediosa la moralidad presentada por Scott. Sin embargo, sin importar si se sienten impresionados, cínicos o insatisfechos, nadie se sentirá aburrido.
John Sturges ha mostrado gran creatividad al parodiar diversas situaciones clásicas del género western, logrando un conjunto que se presenta de manera estética y atractiva.
Julie Christie, Peter Finch, Terence Stamp y Alan Bates aportan interesantes matices a sus papeles, sin embargo, sus esfuerzos no logran enaltecer la superficialidad de los personajes que interpretan.