Se entretiene mucho en el camino, pero es un buen entretenimiento de espionaje, con una narración suave y, en un caso particular, una caracterización brillante.
Entretenimiento refinado y ameno, destaca por su humor, aunque pierde fuerza en la parte final cuando emergen elementos de drama, tragedia y un mensaje más profundo.
La película cuenta con las destacadas actuaciones de Marlon Brando y Yul Brynner, ofreciendo momentos de intenso suspense y una atmósfera nostálgica que cautiva al público.
La película no logra convertirse en un emocionante thriller de espionaje, resultando en una ejecución poco satisfactoria de una idea que tenía mucho potencial.
Tyne Daly brilla en su papel como agente de la CIA, mientras que la química entre Remick y Bronson aporta un toque de humor que beneficia a ambos intérpretes.
Anne Bancroft ofrece una actuación sobresaliente. Aunque el personaje podría parecer ordinario, la forma en que lo interpreta añade una dimensión de profundidad y comprensión que eleva la interpretación a otro nivel.
Una película excepcionalmente impactante sobre los supervivientes de una guerra nuclear. La directora debutante Lynne Littman aporta un enfoque original a este sombrío material.