Lorentzen captura las aventuras nocturnas a través de composiciones impresionantes y meticulosamente organizadas. Es admirable que el director no busque influir en la reacción moral del público.
Al final no es más que una película de policías, pero poniendo el ojo en la sociedad y no en la unidad policial. Eso no es suficiente para distinguirse del resto.
Es complicado determinar lo que Klayman logra con su película, más allá de ofrecer un espectáculo de terror político que se disfruta mejor desde una posición segura.
Una aburrida repetición que no logra igualar a la original. Las secuencias de acción, que deberían ser el principal atractivo, no son suficientes para desviar la atención de una narración apagada.
Nunca se debe contar con que la audiencia se involucre plenamente con el contenido más allá de su atractiva capa exterior. Estas valientes mujeres que no reciben el reconocimiento que merecen son dignas de algo mucho más significativo.
Una historia clara construida a partir de numerosas horas de grabación, aunque en ocasiones el documental padece de una sensibilidad narrativa excesiva.
Un thriller carente de atractivo y lógica, 'Black Butterfly' presenta sus ideas de manera poco inteligente, mostrando una actitud arrogante respecto a sus verdaderas intenciones.
Un retrato hipnótico y cautivador de la vida después de la pérdida. Aun así, 'Drive My Car' capta eficazmente la naturaleza de doble filo de la narración como medio para procesar y desviar las emociones.
Colman Domingo destaca en un conmovedor drama carcelario que resalta la influencia del teatro. La mayoría de los actores, que son exreclusos, otorgan a la película una valiosa autenticidad que enriquece la narrativa.
La tercera temporada complacera a aquellos que han dedicado su tiempo a explorar su mitología y enigmas. Sin embargo, aquellos que buscan una comedia de fantasía similar a 'Futurama' encontrarán una decepción.
Aunque los hombres lobo son el atractivo sobrenatural de la película, 'The Beast Within' apenas explora su esencia, limitándose a utilizarlos como un simple recurso narrativo.
Brian Cox, Lisa Kudrow y Edie Falco son solo algunos de los talentosos actores de televisión que se ven subutilizados en esta desafortunada comedia de terror de Max.
Funde la ficción con la realidad, el ámbito personal con el político, y el cine comercial con el de carácter experimental, ofreciéndole al espectador un homenaje poético que captura las diversas teorías y emociones que lo rodean.
Una comedia romántica predecible que recorre todos los clichés del género, resultando en una experiencia insípida que carece de originalidad y energía.