Brian Cox, Lisa Kudrow y Edie Falco son solo algunos de los talentosos actores de televisión que se ven subutilizados en esta desafortunada comedia de terror de Max.
Funde la ficción con la realidad, el ámbito personal con el político, y el cine comercial con el de carácter experimental, ofreciéndole al espectador un homenaje poético que captura las diversas teorías y emociones que lo rodean.
Una comedia romántica predecible que recorre todos los clichés del género, resultando en una experiencia insípida que carece de originalidad y energía.