Walt es el antihéroe perfecto, en gran medida gracias al increíble carisma de Cranston. Su desarrollo a lo largo de la serie es realmente fascinante, mostrando una complejidad que atrapa al espectador desde el principio.
Laurie es la clave para disfrutar este híbrido entre 'CSI' y 'ER'. Aunque la serie tiende a ser repetitiva, siempre logra mantener el interés del espectador.
La tensión sexual se siente en el ambiente, mientras el viento acaricia y la batería marca el ritmo. La película brilla especialmente en su aspecto visual.
¿Estamos ante un mundo post-apocalíptico? ¿O quizás en una realidad alterna? Esta miniserie puede recordar a un capítulo interesante de 'The Twilight Zone' extendido más de lo necesario.