Tim Blake Nelson se divierte interpretando a un granjero de cerdos con un secreto, sin embargo, este western poco afinado resulta tan predecible como los frijoles refritos.
Es monumentalmente larga y avanza a un ritmo pausado, pero sabe adónde va y apenas desperdicia un segundo. Es sinuosa y de la vieja escuela, es un clásico americano instantáneo.
Fallida pero fascinante. La película resulta fallida porque las implicaciones morales de su temática son tan complejas y turbulentas que dificultan una resolución clara.
El drama de la directora australiana Cate Shortland está impregnado de toques visuales poéticos que evocan un paisaje de cuento de hadas, caracterizado por largas sombras, cortinas que flotan y hojas que se agitan.
Me hubiera gustado que la película no fuera tan escasa y presuntuosa, ni tan evidentemente satisfecha de sí misma. 'Suburbicon' se siente demasiado ligera y amanerada; le falta la furia necesaria para impactar.
Presenta su trauma privado como un thriller devastador y cuenta con una soberbia interpretación de Anamaria Vartolomei. Una película seria, apasionante y honorable.
El británico Edgar Wright utiliza diversos elementos de la década de 1960, les da un nuevo brillo y los presenta con su particular estilo. Su película resulta ser constantemente liviana y absurdamente entretenida.
No llega a ser un documental, ni tampoco es exactamente una película narrativa: es independiente. El equivalente cinematográfico a un ermitaño en lo alto de una montaña.
No hay duda de que hay un brillante drama trágico pendiente de hacer sobre la vida de Seberg. Sin embargo, este biopic de Benedict Andrews no logra capturar la esencia necesaria.
Un arrebatador romance ambientado en los 60, dulce, triste y sexy. Es menos un ejercicio artístico frenético que sus trabajos recientes, siendo más constante y satisfactorio en la forma en que presenta su material.
Si 'The Master' se centraba en la búsqueda de sentido en la próspera América de los años 50, 'Inherent Vice' revela el destino final de todas aquellas esperanzas y sueños.