Matizado reparto del minutaje entre protagonistas y secundarios, diálogos de fina sátira costumbrista, personajes pintorescos a la par que verosímiles y chistes de vómitos. una comedia vivaz y alegre.
Resulta exhaustivo cubrirse los ojos y pretender que el desarrollo de la película es más simple de lo que realmente es. Además, se beneficia del singular encanto del cine de animación.
La cinta es valiosa por cómo subierte la figura del profesor, presentándolo como un personaje con serias carencias. Esto evidencia que la bondad y la habilidad para enseñar no siempre están alineadas.
Si bien 'El novato' busca ser una película entrañable, también intenta eludir el exceso de sentimentalismo y, en numerosas ocasiones, logra su objetivo.
Del Toro divide esta cinta en tres actos distintos. El primero es, en mi opinión, el más destacado. Se trata de la película más ambiciosa de su director y también la más desesperada.
Ofrece el desarrollo pausado, pero no aburrido, de un excelente thriller crepuscular, acompañado de una sutil melancolía. Destacan los entrañables monstruitos protagonistas, que recuerdan a adorables peluches rescatados del fondo de un cajón.
Comedia de fantasía para el público infantil que logra evitar la vergüenza ajena. Sin embargo, presenta problemas en las escenas de acción y esos drones carecen de carisma, lo que se convierte en un desafío considerable.
Tal vez no despierte mucho interés por la serie y el cómic originales, pero sí permite arrellanarse en la butaca y disfrutar del locurón mientras este tren del infierno corre hacia su destino.
Describe esa simbiosis donde la parte peluda se dedica a lo que mejor se le da (vivir sin dar golpe) mientras los bípedos se apoyan en ella para sostener su autoestima.
Ofrece tantos espacios para la reflexión como para el “¡Hala, cómo mola!” Pese al lastre de sus pretensiones, se las apaña para nadar y guardar la ropa.
Esta película es una larga broma a costa de los estereotipos del terror ochentero. Algo que puede resultar tan cargante, si no se entra en su juego, como encantador, si se la toma con la intrascendencia que merece.
Los hermanos Spierig no son precisamente genios, y "Winchester" no se convierte en la película extraordinaria que podría haber sido. Los sustos son previsibles y los horrores resultan superficialmente construidos.