El guion se presenta como deslavazado, y sus referencias a una virilidad arcaica resultan poco originales. Esta entrega carece de profundidad, ni logra ser inquietante ni memorable.
Un thriller muy interesante y, en ocasiones, estupendo. Resulta muy disfrutable y mantiene al espectador en vilo. Si la imitación es un halago, este es el mayor piropo que Tarantino ha recibido en su vida.
No funciona como película de acción. Sin embargo, como comedia burlesca, es inigualable. El mayor atractivo radica en la actuación de un Tom Hardy que sobreactúa con un regocijo casi obsceno.
Es tan mediocre que ni siquiera Melissa McCarthy logra aportarle energía. La cinta presenta una premisa que se desgasta rápidamente en la primera media hora.
La reconciliación con el periodismo más crudo es palpable en esta obra. Se siente como un viaje similar a 'Apocalypse Now' y también se conecta con 'El año que vivimos peligrosamente'. El tramo final busca sacudirnos profundamente, dejándonos con la mente completamente abrumada.
La saga primate vuelve con dignidad, aunque ha perdido algo de su esencia. En ocasiones, recurre en exceso a los diálogos. Sin embargo, los nuevos personajes son atractivos y carismáticos.
Jason Statham aporta su carisma a un thriller convencional, logrando que la película mantenga el interés del espectador. Aunque la historia es predecible, logra ofrecer momentos entretenidos.
Después de el caos y la emoción inicial, me tomo un momento para reflexionar y reconozco que he visto una película verdaderamente interesante, incluso para quienes no son expertos en el tema.
Llena de conspiraciones nazis, este debut de Lupin III en formato digital presenta una aventura sumamente entretenida, repleta de violencia paródica que recuerda la esencia de 'En busca del arca perdida'.
La película utiliza referencias reconocibles para el público occidental y no familiarizado con el anime, abarcando desde Soderbergh hasta Scorsese, e incluso a Bertolt Brecht y su obra "Mahagonny". Esto la convierte en una propuesta de aventuras tanto sólida como creativa.
Un festival de guiños al fandom que también es una fábula sobre el acecho de la madurez y la pérdida de la inocencia. Aquellos que crecieron viendo al Trepamuros en el cine disfrutarán de esta experiencia al máximo.
Está bien. O muy bien, incluso. Aunque sea con once años de retraso, Natasha Romanoff ha tenido una película que hace justicia a su condición de espía legendaria.
Su tono sereno y el rico detalle de sus culturas ficticias, junto con la profundidad de su narrativa, hacen que 'El rey ciervo' se destaque como una película, aunque no sea perfecta, sí es inolvidable.
Es como un alegre reencuentro de amigos que nos invitan a reflexionar sobre leyendas, tanto antiguas como contemporáneas. Esta propuesta atraerá tanto críticas negativas como la devoción inquebrantable de aquellos que apreciaron 'Speed Racer' o 'El destino de Júpiter'.