El erizo de Sega sigue avanzando, aunque comienza a desacelerar. La producción se mantiene en buen nivel, sin tratar de superar los límites de su formato, pero tampoco bajando de esa misma referencia.
La historia alcanza un tono más intenso, lo que lleva a los gags a ser más irreverentes, pero sin dejar de lado la amabilidad. Yamada continúa destacando en su labor, ofreciendo lo que mejor sabe hacer.
A pesar de un Jason Segel algo apagado y un final que se siente alargado, 'Sex Tape' cumple con su objetivo, presentando una comedia ligera, grosera y con un toque de hipocresía.
Fijación edípica con una madre indomable, travestismo por ritual y por cancaneo y ese amor-odio hacia el archienemigo son tropos que 'The Kelly Gang' lleva hasta una locura estimulada.
Un festín de sangre ideal para disfrutar en Halloween. Es una película bastante entretenida, sin la necesidad de elementos complicados o conceptos intelectuales para apreciar la trama.
El vigor de sus imágenes resulta innegable y, al igual que su protagonista, la cinta queda como una pequeña y extraña criatura digna de amor y asombro.
En sus mejores momentos, esta película ofrece un deleite perverso, repleto de travesuras, humor oscuro y realidades difíciles de aceptar. Sin embargo, en sus peores instantes, se convierte en un reflejo incómodo.
Mine se siente increíblemente alejado de películas destacadas como 'Locke' o 'Naves silenciosas', las cuales logran aprovechar al máximo un elenco reducido. La falta de conexión y profundidad la hacen bastante menos impactante en comparación.
Es una narración inquietante que logra crear una verdadera sensación de angustia. Si extrañas el terror gótico, es muy probable que esta obra te atrape.
La interpretación de Neus Asensi es lo más notable de una película que, a pesar de sus intentos estéticos y giros al estilo Shyamalan, no logra sorprender ni asustar de manera efectiva.
Thriller atractivo que utiliza la metaficción de manera inteligente. Aunque resulta original y cumple con su propósito, puede que no deje una huella duradera.
Es un fracaso. El guion tiene más fallos que un mal parcheo, el desarrollo transforma el exceso de Gilliam en una simple cacofonía, y las actuaciones varían entre la sobreactuación, lo trivial y lo lamentable.
Este anime logra evitar el exceso de sentimentalismo, a pesar de incluir momentos entrañables en su historia y en su presentación. Se trata de una obra romántica que combina ternura y un toque de amargura.
La película presenta un enfoque directo, utilizando varios testimonios para relatar cómo Tippett fue influenciado por Harryhausen. Ofrece una mirada sencilla y efectiva sobre una carrera que resulta impresionante.