Disney remezcla 'Enchanted' sin el encanto. Se convierte en un viaje accidentado y decepcionante, que no es lo suficientemente perverso para resultar ofensivo, pero a la vez es demasiado inconsistente para conservar la chispa que lo haría memorable.
Es complicado criticar una serie que fomenta en los niños la curiosidad por la comida que consumen, promoviendo la inclusión y brindando un valioso conocimiento.
Una serie cuyo atractivo radica en su elenco cautivador, su energía incesante y su sólida representación de la amistad femenina, se ve empañada por números musicales poco inspiradores y la habitual saturación de contenido en las plataformas de streaming.
Dolly de Leon, la estrella de 'Triangle of Sadness', se roba las escenas de esta entrañable historia de una familia real envuelta en una modesta representación de 'Romeo y Juliet'.
El fracaso de Sennott al intentar integrar los diversos tonos de la película no refleja únicamente sus habilidades dramáticas, sino que se debe a una falta de cohesión en el propio filme. Esto se ve aún más acentuado por una notoria falta de imaginación.
Con la seguridad de su fórmula de la comedia romántica y la terrenalidad de las interpretaciones de Mendes y Renaux, no es difícil pasar por alto algunos momentos flojos.
Los esfuerzos de un sólido reparto por convertir una distopía futura en diversión burlona dan como resultado un discordante revoltijo de ridiculez general.
Estridente película adolescente sobre una fiesta de instituto que se descontrola, pero que nunca logra encontrar su enfoque, ya que se sostiene en un humor soez que resulta tedioso.
Una comedia provocadora que presenta una academia al estilo Harry Potter y se burla de un estereotipo muy conocido. La película ofrece momentos memorables que la hacen destacar.
Una adaptación ambiciosa e irregular. Como serie, enfrenta dificultades para mantener su enfoque, aunque siempre mantiene una cierta fe en su narrativa.