Al mismo tiempo es profunda y emocional. Además, cuenta con algunos de los talentos jóvenes más destacados de los últimos años, lo que le proporciona elementos para destacar por sí misma, como un ave de paraíso.
Un trabajo con mayor madurez y un mejor desarrollo de situaciones. El filme logra tocar las notas precisas para que la audiencia no se sienta indiferente. Es una excelente oportunidad para dejarse conmover y vibrar.
Una ópera prima realizada con intensidad y emoción es lo que ofrece la cineasta francesa. No se limita a ser un mero cóctel de vísceras, sangre y tensión; se establece como un referente dentro del género.
El realizador tarda en enganchar a los personajes con la audiencia, así como la situación que los une, y a ratos pareciera que no pasa nada. Una vez establecido el contexto y la situación, después de unos 20 minutos aproximadamente, la cinta comienza a encaminar su rumbo.
El filme es correcto, emotivo e incluso orilla al espectador a conmoverse y derramar alguna que otra lágrima, sin ser manipuladora. La cinta sabe calar y lo hace bien.
Un cine con propuesta, con mensaje y con un soundtrack lucidor, sin embargo, a momentos adolece por una falta de “punch” en el desarrollo, no nos lleva a otro planeta como es su intención.
Se opta por la sensiblería y, en ocasiones, se notan errores de continuidad. El resultado no es una película destacada, ni mucho menos efectiva en cuanto a emociones.
Una cinta profundamente humana que logra transmitir su mensaje sin la necesidad de utilizar protagonistas convencionales. Sin ninguna “anomalía” en su narrativa, su enfoque está destinado a convertirse en un referente y un clásico en un futuro cercano.
Con habilidad en la dirección, sobre todo en el manejo de actores, la cinta es una road movie de reencuentro paternal, sin embargo, no consigue un golpe definitivo debido a un tratamiento de guión algo disperso.
Las mejores balas del filme son algunas escenas donde se le da juego al suspenso, ni sus protagonistas son capaces de salvar esta cinta que se parece a muchas otras.
Un canto feminista necesario y relevante, (...) Subraya la importancia y lo inquebrantable de los ideales, no importando las consecuencias, todo se sublima con la interpretación de Mulligan.
Si bien no proyecta genialidad en su debut, Crowe ofrece un drama bien estructurado, realizado con destreza y atención hacia sus actores, además de dirigir de manera efectiva. Algunos pueden encontrarlo lento, pero el resultado es satisfactorio.