Angelina busca alejarse de los convencionalismos narrativos de este tipo de películas, pero termina cayendo en ellos. El resultado es un filme narrado de manera clásica y estructurada, lo que permite que la atención del espectador se mantenga constante.
Larraín crea un thriller lírico que entrelaza fantasía con resonancias literarias y políticas. El humor y la poesía sirven a la narrativa. Sin embargo, el clímax puede tardar en llegar y, aunque la belleza de la obra es innegable, no será del agrado de todos.
Después de la primera hora todo se torna en un derroche de espectacularidad visual y la sustancia se diluye. Sigue siendo peculiar en su estilo, pero pierde alma en la trama.
El código que hace funcionar esta cinta es la portentosa interpretación de Cumberbatch, quien se ve rodeado de una buena ambientación, elegancia visual, ritmo y políticamente correcta.
Paul Thomas Anderson y Daniel Day-Lewis crean una conexión profunda que se refleja en la pantalla. La estética de la película evoca una atmósfera de cine clásico, donde los silencios, las miradas y los movimientos están impregnados de sutileza, al igual que los diseños de un modisto.
Se asoma una premisa corrosiva, pero que se queda en el camino de llegar a ser incendiaria. el filme tiene guiños a 'Fargo', pero naufraga; conforme avanza la trama los elementos flaquean y se va tornando en algo inestable.
Aunque la cinta no revela secretos oscuros, logra ofrecer una retrato dramático y contundente de lo que pudo haber vivido Jackie, trascendiendo la imagen de la Jackie sonriente en tweed rosa que muchos conocen.
Una cinta más comercial y más redonda para la audiencia. Ezban vuelve a tejer una historia turbadora, pero esta vez incorpora elementos que la hacen más accesible para el público en general.
Un thriller que juega con paradojas, pero se siente incompleto. No aprovecha al máximo los recursos del género y carece de profundidad en las escenas y los personajes.
Liman elige relatar los eventos tal como sucedieron para Seal, sin inclinarse hacia ningún bando. Tom Cruise mantiene el peso del filme con un guión ligero y una narrativa tradicional.
El director James Wan domina su arte y utiliza todos los recursos a su disposición. Al igual que su anterior entrega, 'El conjuro 2' incluye todos los elementos del género para ofrecer, al menos, tres momentos de susto: la música y la atmósfera se combinan en una fórmula probada.
Un ejercicio detectivesco con buena dosis de humor, comedia dotada de acción, entretenimiento y empatía. Incluso el final queda abierto para una secuela, la cual funcionaría sin duda gracias a este par.
Esta cinta entrega una buena pelea, sin embargo, no es emblemática como 'Toro salvaje' o 'Rocky', que son estandartes en su género. a la biopic de Durán le faltó más punch para ser un referente.
Además de tener algunas escenas inquietantes; todo debidamente empaquetado consigue poseer la atención de los amantes del género, los ojos voltearán a esta propuesta y no necesariamente sangrarán.
A pesar de no ser nada novedosa en su premisa, la cinta se ayuda por sugerir y sembrar el miedo con la presencia de esta muñeca. El resultado no es desastroso, pero tampoco sobresaliente.
Lo que comenzó como una promesa de ser un estandarte del poder femenino, donde una antiheroína cautivaría con sus hazañas, se transforma en un producto mediocre. Se aleja completamente de la expectativa de ser una explosión de acción y adrenalina.