Estupenda adaptación de la novela "Door in the Floor" del popularísimo John Irving. Un relato emocionante y profundamente humano, inimaginable sin sus dos protagonistas.
Limosin y sus coguionistas intentan captar la atención a través de la crudeza de la situación, pero lo convierten en algo superficial y casi ofensivo. Noriega, sin embargo, aporta credibilidad a sus diálogos y logra hacer que algunas secciones de la película sean un poco más llevaderas.
Los actores destacan en su capacidad de transmitir emociones y logran, a través de su impresionante desempeño, compensar las deficiencias ocasionales de la producción, especialmente los personajes masculinos.
Una buena idea para un corto que, sin embargo, se queda en una experiencia vacía debido a su interminable giro argumental. La historia habría ganado con la inclusión de elementos adicionales y, sobre todo, con personajes más profundos.
Comicidad alternativa. Perjudicada por unos medios insuficientes, la película se instala en territorios poco transitados, como el del costumbrismo desaliñado o la comicidad patética.
La trama resulta intrigante y cautivadora en su inicio, pero pierde fuerza a medida que los elementos románticos dominan una historia que se aleja del verdadero retrato del mago.
Un producto increíblemente cuidado en su forma que seguramente cautivará a aquellos que estén abiertos a nuevas experiencias, mientras que podría parecer insípido e incluso tedioso para quienes prefieren historias menos sobrenaturales.
No hay juicios morales ni subrayados dramáticos que satanicen o idealicen a los personajes, la actividad y la actitud de cada cual hablan por sí mismas.
La ocultación de los verdaderos motivos de los personajes se presenta como una interpretación retorcida del uso de la elipsis. Este enfoque narrativo es el que da energía a las imágenes, todo ello bajo una apariencia de imparcialidad.
El filme mantiene el efecto hipnótico presente en 'El bosque del luto' y 'Aguas tranquilas', pero su temática se adentra en un laberinto denso y casi inquebrantable.
El relato se presenta con formalidad y un enfoque casi académico. Sin embargo, la gran cantidad de material, aunque impresionante, se pierde en una ejecución que resulta más eficiente que evocadora, y un guion que, aunque detallado, carece de sutileza.
Pocas veces se puede ver en una pantalla un arranque tan fascinante y engrasado, hipnótico y por supuesto prometedor. Sin embargo, el entusiasmo inicial se va desvaneciendo con el tiempo.
Como película de secuestros, presenta una notable originalidad, sin embargo, su desarrollo se siente artificial y poco profundo, aunque el desempeño del elenco internacional logra mantener cierto nivel de interés.