La traca final es una interminable secuencia de disparos de impecable producción que comienza a la mitad de un metraje excesivo, lo que eventualmente resulta agotador por su saturación.
Una mirada múltiple que destila autenticidad, emoción y sabiduría, cinematográfica y humana. (...) los actores, sin excepción, mantienen un deslumbrante tono de naturalismo magnético (...) Puntuación: ★★★★ (sobre 5).
Propuesta entretenida, reflexiva respecto a la fabulación y estimulante, lastrada esporádicamente por una serie de innecesarias concesiones a la franja más infantil de su público.
Logra transmitir una emoción contagiosa, pero a menudo se pierde en momentos de ternura excesiva o en exaltaciones heroicas que resultan poco creíbles.
Serenidad, comedimiento y austeridad en la puesta en escena, sencillez aparente, destellos de buen humor flotando sobre el drama, un poderoso ingrediente como metáfora de la vida y una complicidad secreta con los actores.
Peculiar drama intimista que cuenta con aparente discreción una historia transgresora con una puesta en escena funcional y la solidez interpretativa de sus protagonistas.
Equivalente cinematográfico de un libro de autoayuda, la película aborda diversos temas y obviedades que invitan a la reflexión sobre varios conflictos, tanto individuales como colectivos.
Estimulante producción cubana que se sustenta, con plena autoconsciencia, sobre las convenciones moralistas del folletín y el deslumbrante trabajo de su reparto.
Asustar, asusta, y las actrices cumplen, pero al conjunto se le ven las costuras. Lo mejor: la atmósfera agobiante. Lo peor: el aroma a pastiche y los últimos giros del guión.
Los sustos, al menos muchos de ellos, son bastante más inteligentes que los de la media en este tipo de productos y quien acepte entrar en el juego de sus convenciones terroríficas, una suma de sobresalto y asco, pasará un rato divertido.
Pizzi se esconde con humildad tras la fuerza de un relato repleto de humanidad que oscila entre la euforia y la resignación, dejando un reguero de elocuentes imágenes inolvidables.