Reinvención con toda clase de licencias de la historia del sello discográfico, que denuncia, con un punto de maniquea ingenuidad, el racismo, el segregacionismo y la brutalidad policial de la época.
Tras dos tercios cansinos y exageradamente teatrales, una escena y sus impactantes consecuencias futuras nos llevan a un emocionante, conmovedor y melancólico melodrama generacional.
El musical se desarrolla de manera efectiva, aunque el guión resulta ser tan predecible como funcional. Sin embargo, las pretensiones exageradas de Taymor tienden a eclipsar la obra en su totalidad.
El guión presenta serias debilidades y lo que debería haber conmocionado al espectador termina generando indiferencia, principalmente debido a la falta de consistencia en los personajes.
Explícito homenaje a Alfred Hitchcock, y más concretamente a su película 'Encadenados'. Kapakas apuesta por un tono nostálgico que se conecta directamente con el realismo mágico, aunque resulta algo ingenuo.
Lo mejor de la película es que los personajes son de carne y hueso, con múltiples aristas, y están retratados sin maniqueísmo. El multicultural reparto contribuye a darle credibilidad a estos personajes.
Dado que el único propósito del proyecto es ser una megafiesta alrededor de las canciones de Raffaella Carrà, lo logra con creces. Todo lo demás queda en un segundo plano.
Como cabría esperar de un superdotado como Von Trier, la película es visualmente irreprochable pero narrativamente tiende a la confusión. Además, su metraje resulta desmedido.
Notable biopic, en el que el retrato del contradictorio personaje principal tiene tanto protagonismo como la feroz sátira de la política. Hay un gran sentido del humor y Cruise está perfecto.
Las caracterizaciones de Gudnason y LaBeouf son perfectas, y la reconstrucción del mítico partido muestra una credibilidad excepcional. Además, se destaca una notable dirección artística y una fotografía difuminada que resulta muy evocadora.
A pesar de la dedicación de los talentosos Brühl y Watson, la película se siente vacía y distante, careciendo de la conexión emocional necesaria para involucrar al espectador.
Tiene todas las virtudes y todos los defectos de una ópera prima. En la parte positiva, la energía, el entusiasmo (...) En la menos positiva, un exceso de ambiciones que se traduce en una narración un tanto confusa (…) Puntuación: ★★ (sobre 5)
Un thriller irregular, a ratos muy fallido. El metraje, innecesariamente largo, se sostiene gracias a unos excelentes actores que aportan vida y energía a unos personajes que siempre están en el filo de la navaja.
Como crónica histórica, funciona a la perfección aunque el conjunto resulta un pelín deslavazado y es inevitable la impresión de que el director echa el resto en las partes y se olvida de que lo importante es el todo.
La gradación del ritmo de la cinta es impecable, con una tensión que va en continuo in crescendo hasta hacerse absolutamente insoportable. Sobresaliente interpretación de Jasna Djuricic.
Una puesta en escena muy teatral que crea una atmósfera claustrofóbica e irrespirable, donde lo relevante no es tanto el qué sucederá, sino el cómo sucederá.