Con toda habilidad para la narrativa, Eastwood logra armar un relato sumamente emotivo y emocionante, por momentos incluso provocador, sobre un hombre común.
Es un simple vehículo de divertimento donde Besson, más que autoparodiarse, parece jugar a hacer copias del cine de Brian de Palma, engañando al público una y otra vez con constantes giros de tuerca.
Campillo logra generar empatía desde los primeros minutos. El golpe final se llama Nahuel Pérez Biscayart, cuya fuerza interpretativa en pantalla es casi intoxicante. La película es él, una fuerza de la naturaleza que parece imbatible.
Por un momento parecía que estábamos frente a una gran película de acción, frente a una película que se sentía única y diferente dentro de este rígido universo de historias conectadas. Parecía que estaba ganando el cine.
Mezcla entre cinta de terror del tipo found footage, lo interesante es la consabida moraleja que aborda la popularidad del true crime en plataformas como Netflix, lo que genera una autorreferencia intrigante.
El mayor logro de este extraordinario documental es generar empatía hacia las víctimas, que aquí dejan de ser una foto en un expediente para convertirse en personas con una historia, familia y recuerdos.
Matt Reeves busca reinventar el género, y aunque el resultado dista de ser perfecto, prefiero mil veces un cineasta que asume el riesgo a ver de nueva cuenta la misma película de superhéroes, una y otra vez.
Está muy lejos de su opus magna del cine gore, 'Martyrs', pero a cambio ofrece un relato con giros de tuerca interesantes, en una cinta que desgraciadamente va de más a menos.
El problema surge cuando la directora presenta extensas secuencias de gritos de la niña dentro de un carro ruidoso. Reconozco el valor de esta elección, pero personalmente, no es el tipo de cine que prefiero.
Estamos frente a un saqueo cuya fórmula se vuelve rápidamente monótona. La única diversión consiste en identificar el origen de los robos, como ocurre con los encuadres que en varias ocasiones rinden homenaje a Michael Bay.
'The Marvels' es la película más irrelevante del MCU, que requiere que hayas leído numerosos cómics y visto infinidad de películas, pero a cambio no entrega nada significativo.
'Lightyear' carece del alma, de la chispa y de la imaginación desbordada que es habitual en Pixar. Se percibe como un intento por exprimir una franquicia que, según sus creadores, ya había concluido.
Es el lado brillante de una osadía total. Empero, yo me sigo quedando con el lado B, la historia no tan conocida, el lado oscuro de esta luminosa historia.
Denis provoca esos efectos "termita" en quienes exploran su obra. Maestra de las atmósferas, es una directora que no teme llevar a su público a los rincones más oscuros de la psique y la experiencia humana.
La gran revelación es Halle Bailey, cuya Ariel es una que proyecta emociones no a través de su actuación sino de sus canciones. Bailey presume de una voz privilegiada, siendo ella la única razón de peso para ver esta película.