Resulta sorprendente que una cinta como Dear Evan Hansen haya escapado de la guillotina de la cancelación. A pesar de su perversa mitomanía, Evan Hensen es tratado con toda ternura por el guion.
Aunque es predecible y derivativa, las actuaciones, la cuidadosa construcción de la serie, las referencias y homenajes, así como un excelente soundtrack, convierten a 'I Am Not Ok With This' en una opción destacada.
Es tan vacía como largo es su título: no es una investigación periodística, no es un documental, y sus personajes (ficticios o no) están lejos de reflejar o decir algo interesante sobre la adolescencia y la depresión.
La serie sería absolutamente vomitiva a no ser por dos cosas: la extraordinaria manufactura visual que no se cansa de agotar recursos con tal de verse diferente y dinámica, así como por las actuaciones de Zendaya y Hunter Schafer.
El híbrido resultante es conmovedor y divertido, de una frescura impresionante de los personajes a cuadro, mismos que nunca rompen la cuarta pared ni tampoco pierden naturalidad. Todo un triunfo del cineasta, sus fotógrafos y de las dos chicas.
Se trata de una cinta que retrata de una forma cruda el dolor que causa cuando un familiar cae en las garras del fanatismo religioso. Algo de la humanidad se pierde cuando todas las acciones están supeditadas por el extremismo religioso. Una auténtica historia de terror.
Estamos, pues, ante una mezcla predecible, pero bien armada (y mejor actuada) del clásico drama adolescente de amor no correspondido junto con un típico thriller criminal donde el que la hace tarde o temprano termina pagando.
La película concluye en un punto inesperado, en un lugar que no le corresponde: una narrativa desbordante y escandalosa, con magníficas actuaciones y una excelente fotografía, pero que se pierde en su propio alboroto.
La calidez está a cargo de una Geraldine Viswanathan, que con toda solvencia carga sobre sus hombros el peso total de la película y con ello demuestra el gran rango que tiene como actriz.
Así es como se hace una película de superhéroes. Acción, sensación de peligro, narrativa fluida y mucho humor. Cada fotograma es un derroche de diseño sin igual en una animación como probablemente nunca habíamos visto.
El relato, que parecería trillado, no se hace desde una postura de clase, más bien es el retrato honesto y sin apasionamientos de dos posiciones que terminan por describir una realidad ineludible del país en que vivimos.
El dulce autoengaño de 'Sing Street' es simple y bien montado. Una película que es imposible tomar en serio, chantajista por momentos y completamente deshonesta.
Sin duda, esta es la ópera prima más sorprendente que hemos presenciado en bastante tiempo. Si estuviera en manos de otra persona, la película podría parecer ridícula; sin embargo, Ducornau y su protagonista, Marillier, aportan una fuerza extraordinaria para ser un debut.
Por momentos musical y en otros moderno, 'American Honey' se presenta como un largo, intenso y colorido recorrido por la oscura y violenta América profunda.
La fuerza completa del filme reside en la combinación de imágenes deslumbrantes, música cautivadora y la actitud desbordante, irrefrenable y sensual de Ema.