No estamos ante una de las peores cintas de Woody Allen ni tampoco ante una obra maestra. Se trata en todo caso de un ejercicio de nostalgia del propio Allen a sus inicios como cineasta y comediante.
Marley es un personaje mucho más complejo de lo que aquí se muestra, pero la cinta es un buen punto de partida para aquellos que no sabemos demasiado sobre la leyenda de Bob Marley.
La grandeza de la cinta no está en sus efectos especiales, en el maquillaje, las locaciones (...), el mayor mérito de Bayona es hacer de esto un ejercicio de memoria que devuelve la dignidad a todas las víctimas: con nombre y apellido.
Es un episodio muy disfrutable, sobre todo por los buenos diálogos y las situaciones de humor entre esta pareja dispareja que tal vez al final no lo sea tanto.
Aunque al final la película parezca carecer de otro propósito que ofrecer una efectiva propuesta de horror, en realidad establece una conexión con diversos temas como la juventud, el puritanismo, el sexo, el deseo, la represión sexual, el machismo y la hipocresía.
'Halston' adolece de la profundidad que el personaje merece, aunque sin duda logra exponer los motivos, el ascenso y la caída de una de las figuras más enigmáticas de la moda neoyorquina y de la interminable fiesta.
La película no es simplemente un conjunto de imágenes, sino una serie de canciones que aportan emoción y ritmo a la historia. Sin embargo, la sobreactuación de Emma Thompson y el débil desempeño de Emma Stone no logran sostener el impacto que estas podrían tener.
Lllega un momento en que lo que pase en pantalla ya no importa, la cinta se vuelve tediosa y predecible, dejando el verdadero show de esta película en la gente.
Aunque los temas políticos y sociales son comunes en la filmografía de Spielberg, sigue siendo impresionante la forma en que trata las distintas escenas con el mismo rigor que emplea en sus películas de aventuras y ciencia ficción.
Rebecca Hall ofrece una de las actuaciones más destacadas de su carrera, evocando la esencia de 'Network' (Sidney Lumet, 1976) pero desde una perspectiva femenina.
Aunque hay momentos logrados, estos son insuficientes ante la limitada visión del director, la rigidez de los personajes y la impresión de que no había claridad en la narrativa de esta historia.
'Stranger Things 4' es un triunfo de la mercadotecnia. Si el qué importa menos que el cómo, aquí el cómo nunca estuvo al servicio de la trama, ni de los personajes, o de la audiencia, estuvo siempre al servicio del marketing.
Es una pequeña cinta que se despoja de los diálogos para conmovernos mediante un depurado lenguaje cinematográfico. De lo mejor que se podrá ver en el año.