Lo primero que llama la atención de 'Azor' es su originalidad. 'Azor' se ocupa entonces de un asunto importante, pero no lo hace desde la perspectiva de la denuncia exaltada, sino de una manera mucho más sutil.
El experimentado actor se luce con una composición a su medida que vuela más alto que una historia debilitada por la repetición de lugares comunes y la voluntad permanente de emocionar.
Una trama argumental densa que a veces flirtea con la parodia y que se desarrolla con gran fluidez gracias al trabajo excepcional de Daniel Hendler, Dolores Fonzi, Luis Machín y Germán de Silva.
La historia es, sin duda, muy dramática; sin embargo, German Jr. añade un humor mordaz que aligera la trama y logra que su protagonista despierte empatía, a pesar de que las circunstancias lo empujen hacia la amargura y el cinismo.
Más allá de cierta inclinación por el efectismo, está claro que Jakubowicz sabe imprimirle ritmo al relato. Pero más de una vez la ligereza que colabora con su fluidez deriva en pintoresquismo de tira televisiva.
De la Serna es, sin duda, la principal fortaleza de 'El rapto'. La película logra una buena reconstrucción de época y se beneficia de un guion consistente que establece una dinámica cautivadora, lo que contribuye a que 'El rapto' se presente como una ficción sólida.
Parte de una premisa forzada y la sostiene como puede a lo largo de una historia que avanza a los tropezones, mayormente a expensas de una suma de arbitrariedades que el guión hilvana sin culpa ni control.
Trapero se ratifica como gran director de actores, logrando que el debut cinematográfico de Peter Lanzani sea sólido y convincente. Además, los actores secundarios brillan y Francella ofrece una actuación destacada en el mejor papel de su carrera.
La línea argumental presenta debilidades y resulta inverosímil en varias partes de la película. 'Muerte en Buenos Aires' revive, más que una época, un cine que ha sido aplastado sin piedad por el transcurso del tiempo.
Por el control notable del ritmo, el estilo interpretativo y la dosificación del humor para mantener un sabor agridulce, esta serie alemana de apenas cuatro capítulos puede remitir a 'Red social' y a las series 'Halt And Catch Fire' y 'Silicon Valley'.
Berg demuestra en su ópera prima que domina los elementos del thriller, el cine de terror y la comedia, e incluso establece un vínculo con el cine social.
Katz ha demostrado a lo largo de su destacada filmografía su meticulosa capacidad de observación y su habilidad para convertirla en ficciones que presentan crítica de manera aguda y sin cinismo.