Con menos sutilezas que la película de Paolo Genovese, pero con mucho más delirio y acidez, esta versión se presenta como un interesante avance en la filmografía del director vasco.
Funcionará mejor con los espectadores que pudieron vivir en carne propia la importancia de la primera; para ellos, esta secuela tendrá el mismo impacto emocional y removerá tantas cosas internas, (...) Políticamente incorrecta, un evento cinematográfico que es… un viaje de ida.
El filme se presenta de manera sólida en todos sus aspectos técnicos. Es una verdadera experiencia cinematográfica ideal para disfrutar en familia y sumergirse en la magia de los cuentos de hadas.
El italiano Paolo Sorrentino sigue rindiendo homenaje a su amado Fellini con esta exquisita comedia coral sobre la amistad, el paso del tiempo y el sentido de la vida.
Visualmente imponente, con un desarrollo lento pero firme que retrata el encuentro de dos hermanos que son "el agua y el aceite" y que desemboca en un final que es pura emoción.
Llena de acción y de un espíritu épico, la escena de la carrera de carros es soberbia, rodada con un estilo realista y dramático que transmite gran tensión. Esta es una gran oportunidad para que las nuevas generaciones de espectadores se familiaricen con una de las narrativas más cautivadoras de la literatura universal.
Es un entretenimiento muy cuidado, bien elaborado desde la estética y los efectos, concebido para el disfrute del público ATP que augura buenas continuaciones y un bienvenido regreso de las criaturas más populares del horror gótico.
Sin ser una maravilla, es una honesta película de aparecidos que, al finalizar, invita al espectador a investigar un poco más sobre esa exótica mansión.
En los rubros técnicos hay que decir que se nota una excesiva influencia pictórica lo que hace que la puesta y la luz sean tan elaboradas que resulten artificiales. Es una cinta demasiado prolija para una historia que se supone transgresora y rebelde.
Quizás no sobreviva en la memoria de los espectadores como otras exponentes del género. Sin embargo, logra hacer suya una fórmula que a pesar de haber impregnado mucho celuloide a lo largo de los años aún sigue funcionando y conmoviendo.
Sin lograr la excelencia de la saga 'El Conjuro', esta entrega se presenta como un ejercicio de voyeurismo aterrador que cumple su propósito de inquietar y asustar. Es todo lo que se espera de una buena película de terror.
Más festivalera que industrial, es una cinta con grandes valores artísticos, pero de desarrollo lento. Un metraje que puede resultar extenso, sobre todo a la hora del clímax que parece nunca llegar.
Robert Zemeckis dirige esta destacada película de época, inspirándose en los clásicos del género y rindiendo homenaje a obras legendarias como Casablanca y al cine de Hitchcock. Las dos horas de duración se disfrutan sin esfuerzo y el resultado es más que satisfactorio.
Burton narra esta fábula fílmica, con la pericia y buen gusto que lo caracterizan. La atmósfera gótica de los escenarios, los colores estridentes de la fotografía, la música de misterio, y los personajes tristes, bizarros pero cautivantes son el sello de autor que resulta inconfundible.
Combinando misterio, muertes y corrupción, la de Edward Norton es una película inteligente y atrapante, un tipo de cine que es cada vez más difícil de encontrar.
Una travesía marítima filmada con excelente pulso por el director Craig Gillespie, un elenco que cumple con creces en este exponente que se desataca como lo mejor del cine catástrofe de los últimos tiempos.