Eastwood elude muchos de los clichés del cine heroico y permite que la acción misma demuestre la perseverancia del personaje. La película, en gran medida, nos habla del héroe como una representación fundamental de su sociedad.
'El justiciero' no ocurre en la realidad contemporánea; su falta de verosimilitud, la combinación de lo divino con lo político y sus preocupaciones anacrónicas le restan cualquier otro mérito que no sea el de ofrecer una diversión inmediata.
¿Una comedia romántica que busca desafiar las convenciones del género? En ocasiones lo logra. ¿También es un film noir con matices humorísticos? Definitivamente, lo es. La última entrega de Richard Linklater navega con maestría entre diversos estilos.
Uno nunca hubiera imaginado un tema así en la obra de Haynes, pero se hermana con la opresión a la diferencia, tan recurrente en su filmografía. Como siempre, entonces, 'El precio de la verdad' nos revela al propio Todd Haynes.
Es cuestionable que una serie que aborda un tema tan sensible como el asesinato de Colosio utilice la curiosidad de los espectadores para ofrecer una representación engañosa de la historia y la política en México.
Sus fallas no son pocas, pero 'La mula' es significativa por ser no solo la despedida de Eastwood como actor, sino también por mostrarlo tendiendo la mano hacia lo diferente. El cine podrá prescindir de la película, pero no nuestro tiempo.
Aunque la historia no culmina en una película brillante, su maniqueísmo y su conclusión romántica le hacen daño. Sin embargo, hay momentos extraordinarios que se destacan.
La pobreza estética de Stewart sugiere que los peores momentos del metraje son consecuencia de pasar demasiado tiempo frente al televisor. Ni esteta ni humanista, Stewart no logra impactar con [Rosewater].
Un manifesto radical del conservadurismo francés. Su éxito revela la hegemonía de esta tendencia en una Francia similar a la que construyó un imperio después de la Revolución.
A pesar de que al final se convierte en una experiencia conmovedora, 'Un pasado imborrable' presenta una gran desigualdad, lo que hace que sus momentos brillantes se difuminen en el transcurso de una narrativa que no permite a Teplitzky ofrecer su propia perspectiva.
'The Fire Within' es la obra de un cineasta que se convierte en protagonista junto a sus sujetos, pero sin caer en la arrogancia. Es un logro notable, al igual que el trabajo de los científicos en sus investigaciones.
Su película no se desarrolla convencionalmente, es decir, con protagonistas y acciones dramáticas, sino que crea retratos en movimiento. La memoria sensorial se convierte en una forma narrativa.
Varda construyó una retrospectiva animosa que, satisfecha, al final invita a la muerte. Como una fotografía que se lleva el mar, Varda se desvanece pero jamás se olvida.
La narración junto con la cercanía de Losier a Cassando logran crear una representación íntima. Además, la filmación en 16 mm le confiere un aspecto de cinta casera, añorante, que retrata la caída de un ser querido.
Un conmovedor retrato de las vedettes en el exilio. Se presenta una labor amorosa hacia sus personajes y hacia la humanidad. Es importante destacar que, a pesar de este amor, la película nunca cae en la trampa de idealizar a sus sujetos como figuras sagradas. Son, ante todo, seres humanos.