Su guión, a medida que avanza, es cada vez más perfecto, y por ello sus personajes viven evoluciones que se ven solamente en las grandes obras. No hay fisuras en su historia, ni vueltas de tuerca forzadas y absurdas.
En 'La entrega', el suspenso y las sorpresas dominan la trama. La culpabilidad, el perdón y las sombras del pasado se entrelazan en un intenso drama policial que resalta las complicaciones de la experiencia humana.
Si eres seguidor de este animé, prepárate: la adaptación cinematográfica no ahonda en los aspectos que convirtieron a 'Los caballeros...' en uno de sus favoritos.
Es una comedia auténtica, que logra generar risas a lo largo de casi toda la película. Su guión, aunque no busca ser innovador, mantiene un ritmo agradable y se desarrolla de manera efectiva de principio a fin.
Es un magnífico thriller que genera tensión de manera gradual, mostrando el gran talento y la maestría que Steven Soderbergh ha demostrado a lo largo de su carrera.
Es un espléndido musical, una relectura actualizada y definitivamente moderna de lo mejor de ese género que hizo furor en la era del star system en Hollywood.
El elenco es impresionante y aunque Jessica Alba ocupa un lugar destacado en los carteles, es Eva Green quien realmente brilla en la película. Para aquellos que disfrutaron de la primera entrega, esta puede resultar menos sorprendente. Sin embargo, sigue siendo una obra de Frank Miller.
Muy pronto, quizás a mitad del metraje, 'El ciudadano…' pierde su brújula y se vuelve errática, el relato se pone algo flojo, con algunos destellos de acierto. Es tan obvio que Kramer no supo cómo salir del jardín que creó.
Las secuencias finales retoman un ritmo constante, enérgico y dinámico. La primera mitad es excepcional. Si hubiera sido 45 minutos más corta, habría sido una experiencia completamente inolvidable.
Lo que se presenta es una mezcla de lo que ofrece NatGeo junto con el estilo de Woody Allen, aunque no se asemeja a su brillante "Match Point". Es una agradable manera de explorar Roma y sus encantos desde la comodidad de una silla.
'Sicario' nos interpela, a nosotros, aquí, ahora, de manera inquietante. El pulso resuelto con que filma Villeneuve -sin hacer jamás pornografía de la violencia- impide apartar los ojos de la pantalla.
La película es imprescindible. Las variadas situaciones y los singulares personajes que aparecen dan vida a una narrativa original y asombrosa, todo enmarcado en escenarios impactantes, que combinan un humor sorprendente con momentos de profunda emotividad.
Este filme es realmente impresionante y merece con creces el Oso de Oro obtenido en el festival de Berlín, así como el César por su excepcional fotografía, vestuario y producción.