Se va revelando como un filme crudo y descarnado, que se mueve entre el thriller y el drama. Logra que, a pesar de sus personajes con un trasfondo de canción indie, empatizamos con todos los miembros de la cuadrilla.
Sin necesidad de lunas de sangre ni efectos especiales, el talento del director de 'El bar' para dirigir actores se hace más evidente que nunca. Su trabajo logra reconciliarnos con la comedia española taquillera.
Un aplauso a las películas de rompe y rasga. La última de Gracia Querejeta lo es. Después de un comienzo introductorio de plausible comedia romántica, 'Felices 140' pega el petardazo.
Resulta igual de fácil cogerles cariño a los personajes y reírse con ellos, como entender que la mayor aventura de todas, el mejor reto, es saber envejecer a tiempo.
Como si Truffaut hubiese dirigido un episodio de 'Girls', Frances Ha se presenta como una antiheroína en desarrollo. Es un desastre encantador que te hará enamorarte de ella.
A Zilberman se le puede criticar la falta de un estilo definido. Sin embargo, los diálogos son tan intrincados que la metáfora que desarrolla es tan hermosa y precisa que resulta difícil olvidarla.
La 'Casablanca' de la animación. Los sentidos del espectador se disparan y es difícil saber de dónde proviene el nudo en el pecho o la lágrima emocionada. Una gran película.
Un poderoso, casi conceptual, retrato de cualidades femeninas en las circunstancias más adversas. El frío polar les sienta muy bien a Juliette Binoche y a Isabel Coixet.
La película que se presenta es un cine documental enfocado en un personaje y un pasado que carece de imágenes. Se manifiesta una diferencia sutil entre la realidad de la película que observamos y la versión que nuestra imaginación crea.
Campion, casi sin acción, apoyándose en sus personajes y en las finísimas interpretaciones de los actores que los encarnan, logra componer una de las historias más deliciosamente perversas de los últimos años.
Es un deleite sumergirse en la vida desenfrenada de esta artista multidisciplinaria. Incluso Keira Knightley, conocida por su actitud reservada, parece inspirarse en esta mujer.
Una pena que esta película, que parece de otra era, se deje arrastrar por su trama enrevesada y fuerce la emoción sin profundizar en ninguno de los grandes temas que toca.
Gana cuando se aleja de los clichés del cine de gánsteres al que la película rinde homenaje, olvidando que esos personajes icónicos también fueron personas reales.
Alicia Vikander es la única sorpresa de este filme, que resulta tan correcto como predecible. Al repetir fórmulas que ya fueron exitosas para Hooper en 'El discurso del rey', se desaprovecha la oportunidad de generar emociones.
Un guión demasiado culebronesco como para dejar lugar al análisis brillante que prometía. La sucesión de hechos empacha, los excelentes secundarios se pierden en la escalada dramática.