Herrán presta su inmenso carisma a este personaje en una de las interpretaciones del año. Lo más loable es que cada uno de los personajes esté en profunda comunión con la historia que quieren contar.
[Liman] acierta con un montaje dinámico y seco que recuerda a las películas de Bourne. Sin embargo, sus soliloquios a cámara, a pesar de estar justificados en el guion, resultan menos efectivos.
El resultado es brutal. Se presenta un retrato crudo que, como espectadores, subraya el contraste eterno entre la desesperación reflejada en la pantalla y la transitoria comodidad del cine.
Muy formal y clásica. Si bien Vinterberg recrea con gracia la forja de la comuna, no logra intelectualizar la moraleja sociológica de su experimento.
Es quizás la película de Sorrentino más comedida, con una fotografía sorprendentemente calma. Sin embargo, también es la más felliniana de su obra, lo cual ha logrado de manera magistral.
El relato de Almodóvar es, hasta la fecha, el más literario, contenido y sutil. Quizás por eso lo desarrolla sin giros de guión sorprendentes, sin cambios de género, ni retruécanos o hipérboles.
Con una ambientación cuidada, una buena dirección de actores y un montaje inteligentemente desordenado, quizás 'Lasa y Zabala' no sea la manera de olvidar el pasado, pero al menos conseguirá que borremos de la memoria aquel otro intento de recrearlo que fue 'GAL' (2006)
Con gran inteligencia, Meddour explora el ámbito semántico de la moda para reflexionar sobre la fragilidad de la libertad femenina en los países árabes.
1992 ha elevado la ficción televisiva italiana a un nivel comparable con Los Soprano, Mad Men y The Wire, considerados los pilares de las series americanas.
Emborronado por unos secundarios poco creíbles y unas situaciones pretendidamente cómicas que no lo son, el drama pierde la fuerza que podría tener y sólo consiguen sostenerlo las interpretaciones de los protagonistas. Sobre todo la de ella.
Desafía cualquier idea preconcebida al lograr que su combinación de géneros funcione, imprimiendo en el filme un costumbrismo que lo distingue y le otorga una esencia única.
Un involuntario homenaje al oficio del actor de reparto, este thriller dramático se presenta de manera sobria y con una atmósfera inquietante. La actuación de Marta Etura es realmente impresionante.
Es en su castigo, en ese peregrinaje por un Ártico hostil, donde Clooney se luce como el gran director que es alcanzando poderosas imágenes que, sin embargo, no encuentran respuesta en la misión espacial.
A Stuven no le tiembla el pulso al rodar la espectacular caída de Vizcaíno. Hernández destaca al interpretar a un superviviente, dominando la escala de alaridos.