Impresionante Anamaria Vartolomei, su actuación aporta una profundidad notable al retrato. Además, el tratamiento musical y sonoro es brillante, lo que realza aún más la experiencia.
El camino que recorre este matrimonio tiene su encanto, en gran parte gracias a la pareja protagonista. Además, es importante resaltar la partitura, el trabajo artístico y los sutiles toques de estilo del director.
Lo mejor que ha hecho Almodóvar en los últimos años. Puede que 'Dolor y gloria' sea recordada como la película de Pedro Almodóvar que logra atraer incluso a aquellos que normalmente no disfrutan de su cine.
Una puesta en escena discreta, muy clásica, en la que manda la época y, sobre todo, el guion inteligente, los personajes bien construidos y los actores que los interpretan.
Los colores, el viento, la música, la fotografía y la apabullante puesta en escena de Ciro Guerra y Cristina Gallego nos trasportan a lo más profundo de La Guajira colombiana. Una obra maestra.
Gana interés una vez resuelto el accidente y los momentos posteriores, al centrarse en la figura intrigante del patriarca de los Kennedy, interpretado de manera impresionante por Bruce Dern.
Heredera de las novelas de espías y del thriller político de los 70, esta película ofrece un suspense político y emocional que se intensifica a lo largo de su desarrollo, culminando en un giro narrativo sorprendente.
Herrán presta su inmenso carisma a este personaje en una de las interpretaciones del año. Lo más loable es que cada uno de los personajes esté en profunda comunión con la historia que quieren contar.
Es una emocionante oda al periodismo y, sobre todo, a la mujer. Melódico montaje de estos tótems con los que Spielberg celebra una victoria del periodismo. Hanks ofrece una actuación que realmente refleja su talento.
[Liman] acierta con un montaje dinámico y seco que recuerda a las películas de Bourne. Sin embargo, sus soliloquios a cámara, a pesar de estar justificados en el guion, resultan menos efectivos.
El resultado es brutal. Se presenta un retrato crudo que, como espectadores, subraya el contraste eterno entre la desesperación reflejada en la pantalla y la transitoria comodidad del cine.
Muy formal y clásica. Si bien Vinterberg recrea con gracia la forja de la comuna, no logra intelectualizar la moraleja sociológica de su experimento.
¿El biopic desenfrenado que la banda merecía? No, pero casi. Kike Maíllo rescata el fenómeno de Locomía, aunque no logra capturar del todo algunos aspectos de las vidas tumultuosas de este grupo.
Es quizás la película de Sorrentino más comedida, con una fotografía sorprendentemente calma. Sin embargo, también es la más felliniana de su obra, lo cual ha logrado de manera magistral.
El relato de Almodóvar es, hasta la fecha, el más literario, contenido y sutil. Quizás por eso lo desarrolla sin giros de guión sorprendentes, sin cambios de género, ni retruécanos o hipérboles.