Muy formal y clásica. Si bien Vinterberg recrea con gracia la forja de la comuna, no logra intelectualizar la moraleja sociológica de su experimento.
¿El biopic desenfrenado que la banda merecía? No, pero casi. Kike Maíllo rescata el fenómeno de Locomía, aunque no logra capturar del todo algunos aspectos de las vidas tumultuosas de este grupo.
Es quizás la película de Sorrentino más comedida, con una fotografía sorprendentemente calma. Sin embargo, también es la más felliniana de su obra, lo cual ha logrado de manera magistral.
El relato de Almodóvar es, hasta la fecha, el más literario, contenido y sutil. Quizás por eso lo desarrolla sin giros de guión sorprendentes, sin cambios de género, ni retruécanos o hipérboles.
Es la primera parte lo mejor de la ópera prima de Kheiron. La equiparación que pretende hacer Kheiron entre la condición de sus padres como exiliados políticos y su reciclaje francés, si bien es loable, rompe la película en dos.
Rodríguez se impulsa hacia la película perfecta, con una visión auténtica que el director ha estado desarrollando desde el impactante inicio de '7 vírgenes'.
Con una ambientación cuidada, una buena dirección de actores y un montaje inteligentemente desordenado, quizás 'Lasa y Zabala' no sea la manera de olvidar el pasado, pero al menos conseguirá que borremos de la memoria aquel otro intento de recrearlo que fue 'GAL' (2006)
Con gran inteligencia, Meddour explora el ámbito semántico de la moda para reflexionar sobre la fragilidad de la libertad femenina en los países árabes.
1992 ha elevado la ficción televisiva italiana a un nivel comparable con Los Soprano, Mad Men y The Wire, considerados los pilares de las series americanas.
Emborronado por unos secundarios poco creíbles y unas situaciones pretendidamente cómicas que no lo son, el drama pierde la fuerza que podría tener y sólo consiguen sostenerlo las interpretaciones de los protagonistas. Sobre todo la de ella.
Desafía cualquier idea preconcebida al lograr que su combinación de géneros funcione, imprimiendo en el filme un costumbrismo que lo distingue y le otorga una esencia única.
Un involuntario homenaje al oficio del actor de reparto, este thriller dramático se presenta de manera sobria y con una atmósfera inquietante. La actuación de Marta Etura es realmente impresionante.
Contiene algunos de los momentos más terroríficos del último cine español. Asombra comprobar que una película tan sencilla sea tan compleja en su interior. La interpretación de Antonio de la Torre es exquisita.
Es en su castigo, en ese peregrinaje por un Ártico hostil, donde Clooney se luce como el gran director que es alcanzando poderosas imágenes que, sin embargo, no encuentran respuesta en la misión espacial.
A Stuven no le tiembla el pulso al rodar la espectacular caída de Vizcaíno. Hernández destaca al interpretar a un superviviente, dominando la escala de alaridos.