Por supuesto que se trata de un cóctel orientado al sentimentalismo, pero está bien hecho (...) una película correcta, hecha con mucho oficio y adornada con mensajes de esperanza.
Más allá de sus méritos, el director Morten Tyldum parece empeñado en crear una de esas películas diseñadas para los premios Óscar. Este biopic sigue una fórmula predecible, donde cada elemento está meticulosamente calculado, especialmente un remate final que concentra todo el peso emocional.
Tim Burton ha regresado a la pantalla pero sin su habitual caja de las maravillas. Porque 'Big Eyes' debe ser su película más realista hasta la fecha, un biopic convencional.
Estéticamente adecuada, con un atractivo especial por su ambientación en los años 50. Sin embargo, se ve afectada por un exceso de acción y la escasa ambición del director Peter Lepeniotis. Es una película que carece de originalidad, ya que presenta una trama que hemos presenciado en múltiples ocasiones.
A pesar de sus méritos, Depp ya no logra evadir la artificialidad visual que antes abrazaba como método. En ocasiones parece ser un personaje de un sketch humorístico, desentonando con el tono realista de la película. Si bien la caracterización no es problemática, un enfoque con menos maquillaje podría resultar más efectivo.
Dentro de los inconvenientes de la representación, también se encuentra un didactismo al que Littin recurre para contextualizar la tragedia. Aunque esto puede ser útil, también promueve una sensación de artificialidad, como se observa con la lectura de prensa internacional al inicio de la película.
Trapero filma con maestría. Demora diez minutos en sumergirnos con habilidad en su tragedia. Aunque ahora esté en ligas mayores, Trapero sigue hablando de crisis financieras, sobrevivencias y métodos de escape.
La dirección de Vallée resulta monótona, mientras que Hornby maneja de forma torpe la fragmentación, tratando de emular a William Faulkner. En cuanto a Witherspoon, su actuación es notable.
Los logros a la hora de plasmar las sombrías imágenes de la literatura de Poe se ven amenazados por la caracterización del escritor, presentado aquí como un tipo socarrón.
Esta película se asemeja más al estilo rígido de 'El juego del miedo' que a la creatividad y dirección visual característica de Darío Argento. Sin embargo, tal vez no debamos ser tan severos en nuestras expectativas.
No aporta datos para esclarecer el conflicto que atraviesa toda la saga ni tiene el ingenio de las ofertas anteriores. En definitiva, una cinta de rigor para alimentar un negocio exitoso.
Con altas dosis de frescura, hits del momento, chistes ingeniosos y un agudo sentido de la sátira reminiscentes de las películas de Christopher Guest, 'Más notas perfectas' se destaca como una divertida y entretenida comedia adolescente.
No es un estudio de personajes ni una película centrada en la crisis financiera, ni tampoco una historia de amor. Se presenta como un conjunto de elementos que abarca aspectos de cada uno de estos temas, todo dentro de un envoltorio dramático que recicla los mismos clichés que se pueden encontrar en películas como 'Striptease'.