Oz vuelve a demostrar que domina el slapstick y el diálogo ágil. Destaca la interesante mezcla entre el sabor británico y las maneras estadounidenses. Sin embargo, se echa en falta un supercómico al frente.
Apreciable película que demuestra la habilidad del elegante manipulador de sentimientos James L. Brooks en 'Un don excepcional', cuya conmovedora trama logra impactar sin caer en el sensiblerismo.
Interesante y poderoso documental ubicado en Siberia, resulta hipnótico y angustiante. Impacta tanto por su estilo directo como por su contenido, que evoca un pesimismo metafórico reminiscentes de Luis Buñuel.
Un rompecabezas compuesto de restos humanos y sin vida, que a pesar de su discurso restringido y su ritmo lento, logra mantener el interés del espectador.
Conmovedora y atrapante, la película se presenta como un drama maternofilial basado en hechos reales, con los elementos necesarios para narrar su historia. A esto se suma un thriller que, aunque pueda parecer artificial en su trama, resulta altamente efectivo visualmente.
Fusión intrigante de un thriller laberíntico con la influencia de Hitchcock, presentado por un personaje carismático y un ambiente de DJ, que refleja de manera coherente la estética del director.
Entretenido conjunto de golosinas, refleja la evolución hacia un enfoque más comercial de su predecesora. Se presenta como un producto ideal para el mercado, pero se asemeja más a la comida rápida que a la cocina de alta calidad.
Nadie podrá negar que esta película cumple con lo que su título, cartel y tráiler anticipan: diversión violenta, colmillos afilados, sangre sencilla, efectos especiales sofisticados, acción vibrante y una dosis de erotismo.
Un sorbete, ligerísimo en contenido, pero agradable de sabor, que mezcla parábola ética al (inofensivo) gusto actual y malintencionada sátira sociopolítica de tradición transalpina.
Este reboot, que es tanto audaz como reflexivo en su enfoque formal y narrativo, ofrece características únicas que lo transforman en un producto de género que invita a la observación sociológica.
Escueta e inspiradora miniatura con trazas de retrato impresionista, recuerda en espíritu y ejecución a los concisos ejercicios de buen cine que el autor de 'Historias mínimas' nos acostumbró hace años.
Supervitaminada secuela. Un guirigay que, por difícil que parezca dado su precedente, logra ampliar con nuevas ocurrencias la jocosa mitología del primer film.
Un artilugio de misterio impactante y ocasionalmente cautivador, que se alinea con las tendencias actuales del consumo audiovisual y se mantiene fiel a la rica tradición del entretenimiento popular de Italia.
Portento animado que cautivaría a todo aquel con un mínimo aprecio por la estética visual. Cada plano es una maravilla dibujada que desearías tener en casa para adornar tus paredes.