Es un verdadero descenso a los infiernos que observamos horrorizados hasta un dilatado y excesivo final que sin embargo no consigue que nos desenganchemos, aunque nos dejemos algún jirón por el camino.
El problema radica en que la excesiva utilización de efectos visuales, junto con una banda sonora constante que intenta distraer del tedio de la narrativa, no logran generar asombro ni una sensación de maravilla. Falta la chispa necesaria.
Cruelmente, lo que parece «Valerian» es una copia mala del universo Lucas, con un pavisoso Dane DeHaan que ya sería malo como Skywalker pero al que se le pide ser Han Solo.
Si les disgustan los chistes malos, eviten «Aquaman», donde un atolón coralino llamado Momoa ofrece una interpretación menos expresiva que el proverbial besugo.
La película omite la parte más fascinante de la biografía de Cousteau que podría atraer a los cinéfilos. Las escenas de filmación submarina son escasas y carecen de acción, apenas mostrando un ataque de tiburones. En cambio, se enfocan en los problemas familiares de Cousteau, lo que desvía la atención del verdadero interés del público.
Documental decepcionante, sin espacios para la reflexión, nunca brinda explicaciones claras y se limita a observar, siguiendo el estilo del cine directo, la conducta de sus protagonistas.
La espía que me amuermó es una producción británica que resulta excesivamente pulcra. El elenco está encabezado por una Keira Knightley sin brillo y un Ralph Fiennes que parece estar en un estado de tensión constante.
Tenue ficción, el problema de esta película radica en que se narra sin energía. Esto se debe más a unos diálogos monótonos y un argumento predecible que a la actuación de los intérpretes.
Esto es la versión hardcore de «La jungla de cristal» que comparte el mérito de saber espectacularizar la violencia. Sin embargo, es cuestionable que un aficionado a este tipo de cine pueda disfrutarlo.
Este Leigh de época carece del tiempo y la disposición para profundizar en lo que solía destacar en su cine contemporáneo: la incisiva observación de la vida y la personalidad de sus personajes.
Las películas como esta parecen querer recrear historias que la gran Historia ha robado a las mujeres, y se centran en el mal trato, institucional o conyugal, que les impidió obtener, o retardó, el reconocimiento que merecían.
Se presenta como un atractivo folleto de viajes. Sin embargo, más allá de incluir una música new age, es cuestionable la inclusión de una fuga en la búsqueda del amor romántico al estilo de Romeo y Julieta, adornada con guirnaldas.
Un thriller de calidad superior, cuya factura eficaz y hasta un poco 'norteamericana' compensa la dificultad de seguir la pesquisa en ciertos momentos.