El mismo encanto corrosivo. José Luis Cuerda se encarga de perpetuar el espíritu de 'Amanece que no es poco' acompañado por toda una generación de cómicos que crecieron a su sombra.
Todo ese refrito de homenajes no impide que la película logre una personalidad propia. Sin embargo, se siente una sombra en el ambiente que refleja la ambigüedad con la que se aborda el machismo.
Está concebida como una sátira que no pretende aleccionar. Es también una autoparodia del propio cine de Jarmusch, como si, en el fondo, también estuviera reflejando su decadencia y hartazgo.
Una fusión entre 'The Office' y 'Abierto hasta el amanecer' que combina el humor con el gore, ofreciendo un entretenimiento simple para los aficionados a las sesiones nocturnas.
Dani de la Orden presenta su obra más destacada, un complejo ejercicio de orquestación de personajes donde todo está en un equilibrio perfecto. Cada giro de la trama resulta ser una sorpresa que mantiene al espectador cautivado.
Una comedia, tan perversa como divertida, cuyo mérito radica en manejar una premisa original hasta su desenlace y construir un dispositivo narrativo que oscila entre la lucidez y el disparate.
Reivindica la diferencia y lo hace a través del humor y la empatía, abordando temas sensibles de una manera profundamente transparente, sin imposturas. Su viaje combina diversión y reconfortante reflexión.
Una película serena que explora el amor en la tercera edad y la necesidad de conectar y sentir, ya sea mediante una caricia o el sexo. Sin recurrir a efectismos, se dirige al espectador a través del humor y la honestidad.
A pesar de que su premisa puede parecer convencional, Izaguirre y Pizaka logran que esta road movie se distinga por su singularidad, añadiendo sutileza a los clichés del género.
El director se cuestiona la masculinidad tóxica normalizada en el hogar y la decepción paternofilial. Lo logra al combinar momentos ligeros con una profundidad que invita a reflexionar sobre los sueños y los fracasos.
Película de tono amable y trasfondo reflexivo que se debate entre la frescura de la propuesta y el anquilosamiento de unas líneas de diálogo demasiado bien escritas para ser lanzadas de manera natural.
Repleto de situaciones desenfadadas. Un aspecto a criticar es su reticencia a abrazar plenamente el caos y a utilizar una imaginería barroca más audaz. La obra tenía potencial para explorar eso y mucho más.
Es excesiva y excéntrica, hilarante y también devastadora a la hora de escarbar en la locura y el dolor que conlleva la ausencia afectiva, el vacío ante el desamor.
Interesante reflexión a tres bandas. Puede que en ocasiones adolezca de un enfoque 'hípster' y algo artificial, pero al mismo tiempo posee una caligrafía emocional rica en sutileza.
Bascula en la frontera que separa el cine de autor del comercial. Hay complejidad y sensibilidad a la hora de tratar los personajes. La trama se desarrolla de manera ligera, humana y enternecedora.
Lo que hace realmente significativo y conmovedor este relato sobre la soledad y la vulnerabilidad ante el paso del tiempo es la sensibilidad palpable que emana de la película.