Una colorimetría arrolladora late la iconoclastia, el riesgo, la inventiva y se convierte en un festival de hallazgos en el que la capacidad evocadora se da la mano con la incomodidad expresiva.
Un estimulante cóctel de emociones. Ofrece una trama refinada de atracos junto a personajes creativos. Se mezcla el humor con una acción incesante, añadiendo un matiz atrevido y un enfoque despreocupado hacia la moralidad.
Se respira el espíritu de la viñeta francobelga, el gag inteligente made in Tati y la mirada cálida, tierna y humanista de sus creadores. Un delicioso y refinado caramelo para niños y mayores, vitalista y lleno de ilusión.
Una de esas películas tan transparentes y puras como los cielos azules que retrata, es una estupenda película de aventuras infantiles, una 'road movie' inspiradora que se sitúa a medio camino entre el cine de Disney y el de Abbas Kiarostami.
Una película anodina, incluso antipática, en la que todas las decisiones parecen equivocadas y arbitrarias: no hay ritmo, ni sentido de la maravilla o del espectáculo. Aquí solo hay pereza.
Es reposada. El director disfruta componiendo una película contemplativa. Se aprecia su sensibilidad al mostrar el entorno, así como su sencillez y delicadeza.
Polanski regresa al cine de época de manera impactante, reafirmando su estatus como uno de los más grandes maestros del cine contemporáneo. Es una obra que está destinada a perdurar en el tiempo, independientemente de las polémicas que la rodeen.
Nadie podía contar mejor esta historia que Isabel Coixet. Las emociones son palpables y se sienten a flor de piel. Es una película tan humilde como sus personajes.
Un estupendo retrato íntimo y también un reflejo de la identidad artística del protagonista. Dieter Berner retrata con mucha clase las luces y sombras del discípulo de Klimt.
Una película 100 por cien Coixet. Todo épico pero a la vez minimalista, tan excesivo y arrebatado como, en el fondo de su ser, sorprendentemente austero y humilde.
Al final, queda el ruido, las imágenes, y la necesidad de impactar a través de ellas, de trascender, pero no hay más. Se presenta un ejercicio de narcisismo superlativo, tan vacío como irritante y amorfo.
Jane Campion deja sin aliento con una obra rotunda, tan hermosa como impactante al abordar la naturaleza humana y sus relaciones complejas. Es una creación majestuosa y abrumadora.
El director evidencia su destreza técnica al planificar secuencias impresionantes, no solo de acción, sino que también muestra su aprecio por la narrativa clásica, el cine de gánsteres y las referencias tanto cinematográficas como literarias.
Una historia de lucha silenciosa, resistencia, miedo y soledad. Los directores construyen un espacio íntimo, fuerte y cohesionado. Se relatan diversas situaciones con un sigilo y silencio opresivos.
Jolie demuestra valentía al crear una película "más grande que la vida", combinando un espectáculo impresionante, una épica hollywoodiense clásica y una dosis significativa de sentimiento.