No se le puede reprochar nada a esta película en cuanto a ambición artística. Sin embargo, como documento histórico, resulta un tanto simplista y maniqueo.
La película es efectiva cuando el director se enfoca completamente en la historia de supervivencia. No obstante, se desvía al intentar añadir un contexto emocional al personaje.
Salle emprende la tarea de sumergir al espectador en otro viaje apasionante, logrando captar la atención desde el primer momento. La película aumenta su interés al presentar la historia a través de la perspectiva de quienes rodean al protagonista, lo que añade capas y complejidad a la narrativa.
Para aquellos que buscan un cine exótico y con un mensaje profundo, esta película nos sumerge en una cultura rígida e intolerante, utilizando moldes expresivos fluidos y liberadores que desafían los prejuicios.
Es mucho más que una historia de superación y esfuerzo, su trasfondo político es innegable, pero sorprende la delicadeza y sensibilidad con la que están rodadas las escenas de baile.
[Colombo] aplica un mecanismo de humor contagioso, introduce coreografías vibrantes y crea una película que transmite buena energía, destacando un magnífico elenco de actores.
Una película tan libre como lo son sus protagonistas. Un auténtico ramalazo de frescura, de rabia contenida, de descaro y desobediencia de lo más estimulante.
Una comedia libérrima en todos los sentidos, tumultuosa como tiene que ser, deliciosamente absurda, con su punto justo de nostalgia hacia los personajes y teñida de un encantador surrealismo.
Brillante drama que se presenta como una sinfonía de imágenes vibrantes, guiándonos desde el dolor hacia la esperanza, pasando por la frustración hasta alcanzar la catarsis. La narrativa abarca lo particular y lo universal, abordando el miedo en todas sus manifestaciones.
Lo interesante aquí es ver cómo desde el poder también se ejerce la violencia sobre las mujeres, convirtiéndose en una aguda reflexión de las mecánicas de abuso indiscriminado en todas las esferas del sistema.
Película que en su primera parte logra generar las dosis adecuadas de sugestión y malestar. Sin embargo, a medida que avanza la trama, la perspectiva se vuelve difusa y observamos la parafernalia desde una posición externa.
Un contundente alegato en torno a la supervivencia de las mujeres después de una guerra en el seno de una sociedad patriarcal. Es una película directa, seca y contundente. Un emocionante testimonio.
Película de aliento clásico, se dosifica de forma perfecta el nervio, la tensión y el suspense. Consigue su propósito: que el espectador quede absorto con este sólido relato gracias a su precisión rítmica.
Una fórmula imbatible: desparpajo, insolencia, un cóctel adictivo de referencias pop y una espectacular Jennifer Lopez dispuesta a reclamar su corona de reina latina a base de poderío magnético.
Película de ritmo vibrante que genera una sensación de asfixia en un espacio que se convierte en una ratonera. No recurre a excesos visuales. Lo realmente relevante es la destreza del director para entrelazar las historias.
Una hermosa y humanista historia, cargada de emoción, que gira entorno a la redención a través de la comprensión, el respeto y el amor, y que nos recuerda que la grandeza siempre se esconde en las pequeñas cosas.
La película renuncia a toda épica preconcebida y logra recrear de manera realista y verosímil la tensión de una misión de rescate. La filmación es física y precisa, lo que contribuye a intensificar la experiencia del espectador.
No esconde sus cartas, convirtiéndose en su tramo final en una oda al proselitismo religioso, cumpliendo su función de manera no demasiado ofensiva para ninguna de las partes.