Es una mezcla ambiciosa de géneros y llega al final con bastante fuerza. No es una gran historia de fantasmas, ni una gran historia de amor, pero es lo suficientemente cautivadora.
Da la impresión de que los creadores honran los sucesos históricos para que los espectadores no vuelvan a cometer los mismos errores. Es una dramatización asombrosa que se puede admirar a varios niveles.
No cuenta con suficientes observaciones agudas que le permitan resaltar en aspectos políticos o emocionales. Además, su duración es excesiva, presenta una estructura descuidada y resulta menos conmovedora que el documental de Ken Burns de 2012.
Es compleja sin ser confusa, interesante sin frustrar y sólida aunque no espectacular. Jeremy Saulnier crea una atmósfera hipnótica. 'True Detective' vuelve a ser buena, y eso ya es algo digno de celebración.
'Black Monday' está repleta de decisiones importantes y atrevidas que te retan a aburrirte y salen ganando el 90% de las veces. Sin embargo, también presenta varios aspectos negativos que impiden que sea una serie completamente satisfactoria en su desarrollo.
Un final excepcional. Los saltos en el tiempo demuestran que los creadores son conscientes de que tienen poco tiempo y desean llegar al núcleo del tema.
Sus buenas actuaciones y su reconsideración tardía del papel de Monica Lewinsky no son suficiente para salvar una propuesta fútil sobre un asunto público.
Hace demasiadas referencias a 'The Silence of the Lambs' y es excesivamente respetuosa con las series de procedimientos policiales. Acaba convirtiendo al personaje en algo inmaduro y común.
Dramatiza en exceso y sobreexplica una historia que ya de por sí es obvia. Lo que aporta un lado telenovelesco consistente y entretenido, al mismo tiempo limita su potencial para ser verdaderamente impactante.
Una serie que nos transporta al pasado y que resulta significativa en la actualidad. Está bien equilibrada y se enfoca en avanzar sin ceder a actitudes groseras o a la explotación de lo morboso.
Al igual que la serie en sí, el giro de Carell es sutil y no busca llamar la atención; es una reflexión profunda y auténtica. Al final, la experiencia se ve gratificada con un revelador retrato de, por lo menos, dos vidas.
Muchas cosas te resultarán familiares, incluso reconfortantes. Hall no ha perdido su talento para tener dos caras. Hay otros elementos que no son tan bienvenidos. Los personajes secundarios no tienen desarrollo.
'The Alienist' tiene un atractivo particular, resaltando su impresionante diseño de producción y sus intrigantes excursiones nocturnas. Sin embargo, la narrativa presentada es repetitiva y ha sido explorada previamente de manera más efectiva.
[Crítica 3ª temporada]: Después de sólo tres episodios, la temporada 3 tiene su propia fuerza genuina. (...) aun sin ver el plato principal, es fácil deducir que será tan sabroso como los ofrecidos en el pasado.