Una historia poco desarrollada que a veces da la sensación de que lanza misterios y subtramas que no van a ninguna parte. Avery orquesta con habilidad algunas escenas macabras e intensas.
'Bad Boys for Life' puede no ser una película sobresaliente, pero su final es lo suficientemente convincente como para que considerara la posibilidad de una cuarta entrega. ¿Qué se le puede hacer?
Enseña nuevas maneras de mirar. No solo observas estos clips, sino que también indagas entre y a través de ellos. Las yuxtaposiciones establecen conexiones vitales y cósmicas.
'A Bread Factory' tiene un reparto inmenso, un ritmo prudente y ambición temática para regalar, pero también tiene una modestia terrenal y sincera que la hace hipnótica.
'A Bread Factory' tiene un reparto inmenso, un ritmo prudente y ambición temática para regalar, pero también tiene una modestia terrenal y sincera que la hace hipnótica.
El ecosistema de actitudes y comportamientos que se presenta en esta película es tan desesperantemente lúcido que es probable que muchos de nosotros terminemos retorciéndonos por lo admirable que es.
Ofrece un sagaz análisis del lugar que ocupa el intelectual turco moderno en la sociedad, con todas sus exasperantes complicaciones, su parálisis social y su autoabsorción autodestructiva.
Hay decapitaciones, caras destrozadas, gargantas desgarradas, vómitos de sangre y una piscina llena de mierda y cadáveres. El gore exacerbado eleva el valor de la película, pero no su suspense, ni mucho menos su impacto. 'Abigail' sólo funciona si sabes exactamente qué esperar de ella.
No logra alcanzar la intensidad de la obra de Östlund, ni su aguda sensibilidad, que podría describirse como escandinava. Sin embargo, presenta un intrigante encanto estadounidense que es distintivo y peculiar.
Fletcher logra infundir humanismo a los simples conflictos cómicos. Un gran placer en 'Dumplin’' es observar la química entre las cuatro talentosas actrices, que brillan al compartir la pantalla.
Puede empezar con un gran estallido de energía, pero ésta es una película triste, sombría, sobre un mundo que está perdiendo, lenta y conscientemente, su conexión con lo real.
Conserva algo del ingenio y la amplitud que distinguieron a los trabajos anteriores de Cornish. Una fantasía infantil ágil y bien editada. La acción está creativamente coreografiada.
Puede que sea el proyecto más perverso que haya producido Netflix. Detrás de la teatralidad del género, en 'El Conde' se siente de manera intensa la tristeza y la rabia de Larraín por lo que le ocurrió a su país.