A pesar de una producción sólida y cuidada, así como de un reparto visualmente atractivo, el drama carece de emoción. 'Day of Wrath' es visualmente agradable, pero resulta insípida.
Esta emocionante historia de intrigas reales y banderizos feudales, de justas y ataques de castillos y de cortejos a hermosas doncellas, está sorprendentemente bien reconstruida.
Siendo una parodia de las películas de terror clásicas, esta producción destaca por su impresionante escenografía y notable fotografía; sin embargo, su atmósfera resulta tan sombría e inerte como un cadáver desprovisto de vitalidad.
Un espectáculo feroz y fascinante. Está hecha por talentos superiores, bajo la firme dirección de Richard Brooks, haciendo que las escenas más ásperas suelten veneno con ese diálogo jugoso y potente de Williams.
Esta impresionante película a color, que ahora tiene una duración de casi tres horas, demuestra haber sido adornada con todos los elementos lujosos, menos un guion.
La trama resulta poco original y las razones detrás de las acciones de los personajes carecen de solidez. El guion, aunque tiene momentos brillantes, a menudo se siente superficial. Además, las actuaciones parecen ser muy forzadas en varios momentos.
No se presenta una representación precisa de la producción cinematográfica. Es un filme vibrante y talentoso, sin embargo, resulta ser caótico, fragmentado y poco claro.
Se transforma en una dinámica mecánica y repetitiva entre el cazador y la presa, con un desenlace bastante esperado, aunque incluye ciertos giros astutos e ingeniosos.