La trama resulta poco original y las razones detrás de las acciones de los personajes carecen de solidez. El guion, aunque tiene momentos brillantes, a menudo se siente superficial. Además, las actuaciones parecen ser muy forzadas en varios momentos.
No se presenta una representación precisa de la producción cinematográfica. Es un filme vibrante y talentoso, sin embargo, resulta ser caótico, fragmentado y poco claro.
De alguna manera, el simple expediente de elevar a sus personajes varios peldaños en la escala social y financiera y dar los papeles a estrellas bien vestidas no ha traído una imagen más impresionante de los Sres. Neame y Lean.
La premisa de que estos dos comediantes se midan contra el icónico monstruo del cine es risible por sí sola. Sin embargo, es importante señalar que disfrute de esa risa, ya que no ofrece mucho más.
El espectador se siente cautivado por la emoción de los sucesos melodramáticos, una vez que se convence del compromiso y la determinación personal de Lancaster.
Esta conmovedora y fascinante película posee una singularidad personal, enfocándose en el destino del individuo de una forma que raramente se observa en el cine soviético.
Se transforma en una dinámica mecánica y repetitiva entre el cazador y la presa, con un desenlace bastante esperado, aunque incluye ciertos giros astutos e ingeniosos.
Un drama intenso y perturbador. Una obra impactante de Kurosawa que, aunque presenta momentos algo lentos y reiterativos hacia el final, mantiene la capacidad de emocionar y atraer a los amantes del cine que aprecian la complejidad del tema.