Bergman ha creado una obra poética excepcional que explora la conexión entre dos mujeres. A través de sus deseos y conflictos internos, se revela un profundo entendimiento en un entorno de impresionante belleza natural junto al mar.
Un espectáculo feroz y fascinante. Está hecha por talentos superiores, bajo la firme dirección de Richard Brooks, haciendo que las escenas más ásperas suelten veneno con ese diálogo jugoso y potente de Williams.
Esta impresionante película a color, que ahora tiene una duración de casi tres horas, demuestra haber sido adornada con todos los elementos lujosos, menos un guion.
Mervyn LeRoy, a cargo de la producción y dirección, ha diluido el efecto de la obra. Su enfoque ostentoso y en ocasiones poco genuino resta autenticidad a la narrativa.
Bardem se mueve de una escena a otra de manera abrupta, lo que requiere una atención constante para seguir el hilo. Sin embargo, la historia presentada no resulta lo suficientemente atractiva como para justificar esta falta de claridad.
La trama resulta poco original y las razones detrás de las acciones de los personajes carecen de solidez. El guion, aunque tiene momentos brillantes, a menudo se siente superficial. Además, las actuaciones parecen ser muy forzadas en varios momentos.
No se presenta una representación precisa de la producción cinematográfica. Es un filme vibrante y talentoso, sin embargo, resulta ser caótico, fragmentado y poco claro.
De alguna manera, el simple expediente de elevar a sus personajes varios peldaños en la escala social y financiera y dar los papeles a estrellas bien vestidas no ha traído una imagen más impresionante de los Sres. Neame y Lean.
Su formato se presenta de manera literaria, con símbolos claros y directos. Pese a esto, la dirección es rigurosa y las interpretaciones son magistrales. Además, el uso del blanco y negro en la fotografía resulta ser adecuado y sumamente efectivo.
La premisa de que estos dos comediantes se midan contra el icónico monstruo del cine es risible por sí sola. Sin embargo, es importante señalar que disfrute de esa risa, ya que no ofrece mucho más.