Una mirada en ocasiones torpe, pero poderosa, a los terribles errores que pueden cometer fácilmente las buenas personas cuando todo el sistema está roto.
La primera película del director Rod Lurie en casi una década y una de sus mejores obras. También es la primera desde que comenzó la pesadilla nacional en 2020, y me ha causado una gran frustración no poder disfrutarla en el cine.
Televisión inteligente, cautivadora, que solo sucumbe ocasionalmente bajo el peso de su ambición al tratar de contar demasiadas historias al mismo tiempo.
Es una carta de amor a una leyenda del cine, la película ideal para la trayectoria de alguien que ha pasado de ser un simple actor a convertirse en un verdadero ícono.
Aunque Asensio ofrece una actuación excepcional, el resto de la película tiene un aire amateur. Las interacciones carecen de autenticidad, lo que disminuye el impacto del potente mensaje que intenta transmitir.
Serkis dirige esta historia real con sensibilidad y empatía, transformando lo que debería ser poderoso y auténtico en algo que a menudo resulta manipulativo.
Hacer dos documentales es una estrategia inteligente, pero aún parece que hay aspectos de esta historia que no se han abordado. La carrera de Steve Martin ha sido tan rica y compleja que merece una exploración más profunda.
Capta la fragilidad superficial de la fama y la sociedad de una forma cautivadora. Aunque nunca se esconde el lado horrible de Truman, a él le habría encantado
La primera temporada presenta una calidad algo irregular, pero logra ofrecer suficientes momentos de comedia efectivos que sugieren que este podría ser un verdadero punto de partida para el actor Davidson.