Esta película tiene la calidad de un buen cine. Un guion complejo y bien elaborado, con diálogos intrigantes. Está muy bien producida, escrita, interpretada y narrada. Sin duda, es un producto digno, prácticamente modélico.
Cualquier película con esos dos actores geniales [Norton y Giamatti] es imposible que me desagrade. Yo me lo pasé bien con 'El ilusionista', aunque reconozco que tiene baches, pero el principio y el final están muy bien.
Una modernez vacía, una producción lujosamente adornada y postmoderna, que se siente militante en su enfoque. En definitiva, una obra de diseño absurdamente sobrevalorada.
Burton realiza un trabajo competente, aunque sin sorpresas. Se dedica a filmar de manera profesional un guion que no es suyo. Estoy seguro de que los niños la disfrutarán bastante, mientras que los adultos tendrán un rato aceptable, como es mi caso.
Es bonita visualmente, aunque se empeñe en hacer planos interminables, pero su argumento y su ritmo me resultan fatigosos. Me agota el monólogo interior y las consideraciones espirituales de esa mujer joven y con tan mala suerte.
Mi rechazo al osado experimentalismo de Dumont se basa en consideraciones éticas. Además, su lenguaje estético siempre me parece insufrible. Dumont tiene una devoción tan profunda por el realismo que recurre a la villanía para lograrlo.
El bisturí de Haneke impone miedo. El director despliega todo su poder de sugerencia con una lucidez implacable y un estilo visual hipnotizante que permite sentir la degeneración interna.
Al verla no consulto el reloj. La sabiduría que almacena la cámara de este hombre lo impide, pero casi nada de lo que cuenta me apasiona, no me provoca esas variadas e impagables sensaciones que te otorga el cine que te enamora.
Todo resulta excesivo en la descripción de situaciones y personajes. La primera parte posee imán en algunos momentos. Pero el desenlace se alarga. Sobran algunas sorpresas y el afán del director por remover todo el rato al público.
Todo me resulta afectado, vacuo, con diálogos empeñados todo el rato en ser brillantes y mordaces, con una galería de personajes sofisticados que me dan grima.
La directora muestra un gran sentido visual y una vocación lírica; sin embargo, no logra involucrarme del todo en la intensa emoción que experimentan los personajes.
Existen delicadeza y ternura en el retrato de esas infancias atormentadas por la pérdida, un notable sentido visual, pero también excesiva morosidad, la sensación de que falta nervio y un hilo conductor
La película presenta momentos estéticamente deslumbrantes y un tono que combina lo romántico con lo veraz. Miyazaki retrata las pasiones de este personaje singular a través de imágenes muy hermosas, aunque se siente que el metraje se extiende de manera innecesaria.
El prólogo, rodeado de una ambientación primorosa, promete drama de primera clase, pero la magia se va diluyendo. 'The immigrant' no es desdeñable, pero no cubre las grandes expectativas que despertaba.