La insistente utilización de la música para enfatizar los sentimientos es un recurso tan antiguo como criticable. En Lo Imposible se encuentran tanto lo mejor como lo peor, pero su inicio es realmente asombroso.
No abusa del efectismo, es pulcra en imágenes y diálogos, se deja ver y oír. No transmite ni frío ni calor y dudo que vaya a generar demasiadas pesadillas.
Está muy bien contada, ambientada e interpretada. La financia 'La Obra' intentando hacer un exaltante biopic del gran jefe, un tal Escrivá de Balagué. Reconozco que Roland Joffé lo ha hecho con talento.
Las intenciones de Redford son encomiables, pero la ejecución es plana y el desarrollo resulta predecible. Los flashbacks carecen de propósito. En definitiva, es una película que se mantiene en un nivel correcto, sin generar emociones contundentes.
Exhibe notables propósitos y toneladas de buenos sentimientos, pero el resultado artístico no le acompaña. Es una obra muy discreta, sin garra, con una clara vocación edulcorante. La ves y la escuchas con la misma facilidad que la olvidas.
El sabroso material de 'Fair game' solo está desarrollado con corrección, destacando las excelentes actuaciones de Naomi Watts y Sean Penn, quienes logran transmitir credibilidad a sus angustiados personajes. Aunque es un entretenimiento digno, carece de un verdadero impacto emocional.
Esperaba una obra maestra de Eastwood, pero me siento decepcionado. La escena del desembarco en Iwo Jima me recuerda a la de "Salvar al soldado Ryan", lo que me provoca una sensación de déjà vu. A pesar de esto, considero valiente y pertinente la visión que presenta Eastwood; su tono amargo resulta esencial. Sin embargo, no alcanzó las expectativas
La idea es interesante, sin embargo, el desarrollo es tedioso. Hay momentos en los que puedes quedarte dormido durante el viaje del Mesías hacia Jerusalén. Mara es una actriz destacada, con su toque sutil y sobrio, pero su actuación no logra contrarrestar el aburrimiento que permea la trama.
La dirección de Sam Taylor-Johnson es adecuada, aunque no destaca especialmente. Sin embargo, resulta difícil no dejarse llevar por la poderosa presencia de Marisa Abela, quien interpreta a una mujer llena de dolor y con una intensa dualidad. Su capacidad para transmitir emociones la convierte en una figura magnética y cautivadora.
Este biopic, aunque pretencioso, resulta poco exitoso. Cooper hace un uso caprichoso del color y el blanco y negro, lo que no logra añadir profundidad a la historia. No consigo entender cuál es su atractivo o su supuesta genialidad. En definitiva, es un retrato melifluo y superficial de Bernstein.